Compartimos hoy otro escrito que nos manda nuestro hermano Bartolo Ugalde desde Manzanillo, Cuba. Agradecemos a Bartolo su gran sensibilidad para recoger con su pluma el vivir y sentir de tantos hermanos humildes en las comunidades eclesiales cubanas. Esos "pequeños" que realmente son gigantes del Reino de Dios.
Yo vengo a servir… Por Bartolomé E. Ugalde Ramírez
Reconocimiento a la hermana Ana María Estrada, en sus 81 años.
“Entre mis cacharros yo te alabo, Señor”.
“No sé cómo usted sigue con eso, ya con sus años y cómo están las cosas…” le han dicho a la hermana Ana María Estrada más de una vez, con relación a su labor en la Cocina para personas necesitados del Grupo Comunitario de la Tercera Edad “Padre Acevedo”. Esto me lo comentó ella, en cierta ocasión, en una de mis rápidas visitas a su casa. Las personas que le pudieron haber dicho esto, evidentemente con la mejor intención del mundo, aludían tal vez, a la difícil situación por la que venimos atravesando. Pero Ana María ve las cosas de otro modo: “Esos viejitos la pasan muy mal, se merecen una ayuda, y no hago caso tampoco de los que me dicen que para qué tantos condimentos…porque yo les hago una comida sabrosa, con «todos los hierros» a los que pueda echar mano, porque ellos se lo merecen y para ellos la Iglesia, a través de Cáritas, envía una ayuda…”





