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17 de febrero de 2015

Nada te turbe, nada te espante... quien a Dios tiene nada le falta

Recientemente estuve ocupado en algunas tareas del trabajo algo estresantes. La preocupación se incrementaba cada día, por varias semanas, mientras la situación discurría, lentamente -o al menos así me parecía, desde mi impaciencia congénita.

En medio de la ansiedad y preocupación por lo que estaba viviendo, traté varios "remedios" para calmar mi agitamiento. Ninguno funcionó de verdad, cada vez que recordaba los desafíos que tenía que vencer, volvía a sucumbir en mi pozo de incertidumbres.

Una de las pocas cosas que me calmaba un poco era rezar la oración de Santa Teresa que había escuchado tantas veces en mi infancia y juventud. De memoria recordaba los versos, no sé si los recitaba exactamente fieles a la oración original, pero al menos funcionaban: "Nada te turbe. Nada te espante. Todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta. Sólo Dios basta".

Mientras trabajaba en la computadora, preparando mis proyectos del trabajo, me dio por buscar a ver si había alguna canción en Youtube relacionada con esa oración. Para mi grata sorpresa encontré una versión bellísima, que combina los versos en un orden distinto, mientras añade una segunda voz con otros versos igualmente hermosos y profundos. Por ejemplo: "En Cristo mi confianza, y de Él solo mi asimiento; en sus cansancios mi aliento, y en su imitación mi holganza... Aquí estriba mi firmeza, aquí mi seguridad, la prueba de mi verdad, la muestra de mi firmeza".

De repente encontré la paz... No había aún resuelto mis problemas... Todavía tenía muchas cosas que arreglar... El camino no se hizo de repente más fácil, ni los obstáculos desaparecieron porque sí... Pero no importó más, porque de repente encontré un asidero, un soporte, una certeza.

La vida nos trae constantemente pruebas, pequeñas (o grandes) cruces, desafíos que pueden asustar, o sobrecoger. Ante esto, qué mejor que repetir con Santa Teresa estas verdades: "Nada te turbe, nada te espante... quien a Dios tiene, nada le falta... Sólo Dios basta".
    
SOLO DIOS BASTA.

16 de marzo de 2014

¿Dónde está la verdad?

Este escrito estaba por ponerlo hace días, pero complicaciones de la vida me impidieron subirlo al blog hasta ahora. Quiero compartir una reflexión que me vino a la cabeza la semana pasada, cuando escuchaba el Evangelio de la primera semana de Adviento (Mateo 4: 1-11). Esta lectura trata sobre las tentaciones de Jesús en el desierto, un pasaje del Nuevo Testamento ciertamente rico en interpretaciones y análisis. 

Lo que me llamó la atención mientras escuchaba al sacerdote leer la lectura, es que el Diablo UTILIZA PASAJES DE LA BIBLIA para tentar a Jesús. Es decir: la "justificación" usada para tratar de confundir al Hijo de Dios es nada más y nada menos que la Sagrada Escritura.

En teoría, al menos para un católico, ¿qué cosa podría ser más confiable que la Biblia? ¿Cómo es posible equivocarse si se sigue la Palabra de Dios?

Esto me hizo pensar en cuántas veces hemos, todos, usado "pretextos" basados en cosas "buenas", justificadas en "autoridades reconocidas", o en fuentes "verídicas". 

La clave está, por supuesto, en la manipulación o interpretación que se le de al pasaje en cuestión. Porque, en la vida real, CUALQUIER COSA puede manipularse, desviarse de la intención original, malinterpretarse... Aún con las mejores intenciones (que, como bien dice el conocido dicho "de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno").

Esto es un peligro mayor para TODOS, y una tentación en la que caemos a veces, quizás sin darnos cuenta. Para mi, el mayor peligro, y lo que más me preocupa, es cuando tendemos a arrastrar y forzar a otros a estar de acuerdo con nuestros argumentos. Y basamos nuestra posición en alguna justificación "autorizada", sea la Biblia, lo que dijo el párroco, lo que leímos en una Encíclica... 

Cada vez que escribo en este blog, uno de los temores que tengo es que mis palabras puedan arrastrar a otros a pensar algo incorrecto, simplemente porque se convenzan con lo que está escrito aquí es "la verdad".
En realidad, la única VERDAD es Dios, todo lo demás son acercamientos que los humanos hacemos (o tratamos de hacer) hacia esa Verdad. Cada uno de nosotros tiene un porciento de razón en lo que pensamos (y decimos, y escribimos), pero difícilmente algún individuo tiene la última palabra en todo. Aún el Papa, cuando habla de temas no relacionados con la Iglesia, puede ser falible. Y la Iglesia ciertamente se ha equivocado en muchísimas cosas durante su historia de más de 2,000 años, a pesar de que el Magisterio de la Iglesia es probablemente la mejor salvaguarda del mensaje de Dios.

4 de febrero de 2014

El Papa y la Vida Religiosa. Segunda Parte

Continuamos con algunas pequeñas reflexiones personales sobre el encuentro que tuviera el Papa Francisco con alrededor de 120 Superiores de Institutos Religiosos Masculinos el pasado 29 de Noviembre de 2013, al finalizar la 82 Asamblea General de la Unión de Superiores Generales.

Hoy nos vamos a detener sólamente en una frase pronunciada por el Papa en ese encuentro: "Yo estoy convencido de una cosa: los grandes cambios de la historia se realizan cuando la realidad no fue vista desde el centro, sino desde la periferia".

El contexto de esta frase es la necesidad de salirnos de nuestras posiciones cómodas para acercarnos, entender, y abrazar otras realidades menos "cómodas". Como la pobreza, la marginalización, lo olvidado e ignorado por el mundo. La "periferia" se refiere aquí a aquello más alejado de lo "bueno", de lo bien visto, famoso, élite.

Ciertamente Francisco está hablando desde su experiencia personal, remontándose a sus tiempos de sacerdote y obispo en Argentina. De su opción, tan conmovedora como auténtica, de acercarse a los más pequeños. De hecho, el Papa continuó su frase diciendo que el mandato evangélico de ir a todo el mundo y proclamar el Evangelio hay que trasladarlo a las periferias existenciales y geográficas, como Jesús que fue hacia todas las periferias, para acercarse a todos. 

En nuestra opinión, esta visión de Francisco como "el Papa de la Periferia" se nos antoja como una de las mejores definiciones de su pontificado hasta el momento.

Y, más allá del Papa... qué bueno sería que más sacerdotes, religiosos y laicos optaran también por este estilo "periférico". El mundo ya tiene demasiados "centros", demasiados egos, demasiados dirigentes, demasiadas "estrellas" y "celebridades"... Demasiadas personas centradas en sus vidas, o en las cosas "importantes". Mientras, a la misma vez, millones de personas languidecen en el más oscuro abandono. En la periferia.

Ojalá y el ejemplo de Francisco nos anime a salir de nuestros "centros" y abrazar las "periferias" que nos rodean.

29 de abril de 2013

Fechas positivas

Cada vez que queremos volver al blog y añadir escritos, algún contratiempo de la vida nos sucede. O incluso tragedias mayores e innecesarias (como las bombas del maratón de Boston, los accidentes en las fábricas/talleres de Bangladesh y Texas, las guerras de tantos países) que quitan a uno las ganas de escribir en clave positiva. Son los misterios de la vida humana, las sombras de los pecados (individuales y colectivos), las situaciones incomprensibles...

En medio de todo esto, este fin de semana que pasó celebramos fechas signficativas para nuestra familia. Por azares de la vida (¿o designios de Dios?), el cumpleaños de nuestra hija Ana ocurre un día antes de la muerte del papá de Tere. Y, en el mes de Julio, nuestro aniverario de bodas se celebra un día de después de la muerte de mi papá. 

Aunque en ambos casos los acontecimientos sucedieron en diferentes años, el paso del calendario nos recuerda lo sucedido con una cercanía de horas. Momentos de celebración y de sacudida espiritual, de alegrías y de dolor, de esperanzas y de abandono, mezcla de sentimientos y emociones que se alternan en rápida sucesión... 

Estamos seguros que similares experiencias acompañan la vida de muchas otras personas. Todos tenemos estos acontecimientos que nos toman por sorpresa y nos conmueven hasta lo más profundo. Y es muy probable que otros tengan (o hayan tenido) experiencias aún más difíciles de asimilar.

Hoy, casualmente, recibimos un correo electrónico de mi tío Pepe, que nos re-envía un escrito del Fraile Franciscano David Convertino titulado "Números del Corazón". El escrito, en Inglés, habla de cómo recordamos los números de las fechas sobre acontecimientos negativos. El autor menciona como ejemplo bien conocido, al menos en el mundo angloparlante, la cifra 9/11 (refiriéndose a los ataques terroristas del 11 de Septiembre de 2001). 

Pero, la idea más interesante del artículo, y la más motivadora, es la invitación a poner el mismo énfasis en recordar fechas alegres, positivas, que llenan de esperanza. Los seres humanos tenemos una tendencia, casi enfermiza, a fijarnos en los sucesos negativos. Pero al hacer esto nos olvidamos de los muchos momentos bonitos y positivos que nos rodean.

A lo mejor en el futuro ponemos en el blog una versión condensada de este bonito artículo del Fraile David, pero por el momento nos quedamos con su invitación a recordar fechas positivas. E invitamos a cada persona a recopilar sus propias fechas, importantes para cada uno, para la familia, para los amigos... En medio de las oscuridades de la vida es bueno esforzarse, aunque sea en algunos momentos, por resaltar lo mucho que también hay de positivo.

21 de enero de 2013

Compartiendo riquezas: Los Milagros de la Fe

Una costumbre que tenemos en nuestro blog es el compartir riquezas espirituales que hemos recibido de otras personas. Muchas veces son escritos que nos han mandado, otras veces son predicaciones que hemos escuchado en Misas a las que hemos asistido, otras aún son cosas que hemos encontrado en lugares inesperados (Youtube, Yahoo, etc). En realidad en cualquier lugar puede uno encontrar algo que le hable de Dios o que lo invite a ser una persona mejor. Solo hay que mantener los sentidos abiertos a esas posibilidades.

Hoy hemos recibido un correo de nuestro tío Pepe en Miami, el cual es uno de esos mensajes reenviados desde vaya a Ud. a saber quién (queremos decir: es imposible saber quién fue el primero que inició esa cadena de mensajes). Por tanto no podemos reconocer ni agradecer la fuente original del correo, sólo podemos agradecer a Pepe.

De todos modos, el correo lo que hace es presentar una charla del periodista y escritor Español, Jesús García, acerca de la Fe. Charla que reproducimos más abajo, porque nos pareció fantástica. Fantástica en su lenguaje sencillo. Fantástica porque habla grandes verdades con un tono que llega a cualquiera. Sin parecer un elocuente discurso o un ejercicio intelectual. Más bien suena como una conversación de amigo cercano.

Que conste, que nosotros no conocemos a este periodista, ni habíamos leído nada de él hasta ahora. Tampoco conocíamos acerca de la obra que se menciona en su charla: el Cottolengo del Padre Alegre. Una búsqueda rápida en Google nos llevó a este sitio el cual recomendamos encarecidamente que lean, sino tienen mucho tiempo, al menos superficialmente. Vale la pena, porque siempre es importante conocer la vida y obras de otros hermanos que nos han precedido en esta vida. Especialmente si han dedicado su existencia al servicio de los demás. 

Una vez que hayan leído al menos la información básica de lo que es el Cottolengo del Padre Alegre, los invitamos entonces a que se sumerjan en la charla de Jesús García que reproducimos a continuación. Puede parecer un poquito larga (es el equivalente de unas 3 cuartillas), pero vale cada línea que tiene. Si el lector está apurado ahora, aconsejamos que vuelva cuando tenga tiempo (apenas 10 minutos bastarían), para poder leer lo que sigue.

Sugerimos además que se detengan en algunas frases increíbles de esta charla, que llegan al corazón. Si el corazón se deja abierto a la oportunidad de ser tocado por el mensaje, y más allá del mensaje, al Dios mismo que nos habla a través de esta charla.

Cualquier cosa puede ser instrumento de Dios, y servir para acercarnos más a Dios. El que tenga oídos que oiga. Y el que tenga ojos, que lea lo que sigue.

13 de enero de 2013

Los Padres de la Iglesia. Quinta Parte (Final)

Terminamos hoy una serie de escritos que nos enviara Juan Manuel Fernández Triana desde Santa Clara, Cuba. En ellos Juan abordó, de forma sencilla y breve, una primera aproximación a algunos de los Padres de la Iglesia. Recordamos que nuestro blog está abierto a cualquiera que desee enviar una contribución, opinión o crítica.

Epístola del Pseudo Bernabé.

Se le ha llamado carta de Bernabé a un escrito del siglo II, que es como tal un tratado de Teología, con un lenguaje y estilo un poco complicados, que se le atribuyó a Bernabé, apóstol, pero que se sabe que no fue escrita por él, sino al parecer por un cristiano de mediados del segundo siglo, que utilizó su nombre para que tuviera buena aceptación el escrito. Y al parecer lo logró, porque durante casi tres siglos, la epístola fue considerada como inspirada e incorporada a los libros de las Sagradas Escrituras. 

Bernabé, natural de Chipre, se llamaba José, se hizo cristiano poco después de Pentecostés; tomó el Evangelio como regla de vida, por lo que vendió un campo que poseía y entregó el dinero a los apóstoles (Hch 4, 36). Bernabé quiere decir "el que sabe consolar y exhortar".
 
La carta fue escrita por la necesidad que sintió el autor de comunicar su parecer sobre las escrituras del Antiguo Testamento y su aplicación para la vida de los cristianos. Además, en esta carta aparece por vez primera el deseo de los cristianos de no sólo vivir de la fe, sino también alcanzar la verdad, el superior conocimiento de las verdades de la fe, con lo que les permitiría estar siempre dispuestos para argumentar en qué se creía y cómo Dios se manifestaba a los hombres. 

El texto se puede dividir en dos partes: una teórica y la otra práctica. La primera, el por qué es importante alcanzar la verdad para el mejoramiento de la fe, la segunda, se convierte en una enseñanza moral sobre la vida y la muerte en el hombre. 

Después de un primer momento donde la carta gozó de reconocimiento, estuvo perdida durante el siglo IX y hasta la mitad del siglo XIX, donde reapareció el texto en un convento en el monte Sinaí. 

En esta epístola, se abordan asuntos referentes a la Cristología: Jesús estaba con Dios cuando se creó el mundo, y cuando en Gén 1, 26, aparece la expresión “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” estas palabras se las dijo al Hijo. También trata sobre el bautismo: transforma a las criaturas de Dios en templos del Espíritu Santo. También aparece por vez primera la insistencia de que la celebración de los cristianos sea el domingo y no el sábado, por ser aquel día el de la resurrección del Señor.

Papías de Hierápolis

Hay pocos datos sobre este autor, obispo de Hierápolis en el Asia Menor. San Ireneo de Lyon dice que había oído predicar a San Juan y que era amigo de San Policarpo. Escribió un tratado el año 130, en cinco libros, titulado “Explicación de las sentencias del Señor”, de este tratado se conserva muy poco, insertado los fragmentos en obras de otros autores de la Patrología. La mayor importancia de los fragmentos de su obra, es que aparecen testimonios antiguos sobre la composición de los evangelios de San Mateo y de San Marcos, así como el primer comentario a uno de los textos del Nuevo Testamento.
 
La importancia de Papías es que su interés radica en que no se enseñe con grandes palabras, ni discursos extensos y muchas veces vacíos; sino que ha de enseñarse en la verdad y sencillez de la fe dejada por Jesucristo a sus apóstoles y a la Iglesia, aprendiendo a obedecer los mandamientos y sustentar en ellos la vida de la fe.

El Señor soportó entregar su carne a la destrucción, a fin de que fuéramos nosotros purificados por la remisión de nuestros pecados, lo que se nos concede por la aspersión de su sangre (…) De no haber venido en carne, tampoco hubieran los hombres podido salvarse mirándole a Él (…) El reino de Jesús está sobre el madero y que los que esperan en Él vivirán para siempre.

26 de noviembre de 2012

Interiorizando la Realeza de Jesucristo

Celebramos ayer la fiesta de Cristo Rey, y las lecturas del día nos recuerdan las peculiaridades de la realeza de Jesús. Realeza que, a diferencia de las "realezas" de este mundo, no se basa en la dominación sino en el servicio. No se trata de aplastar o de vencer, sino de amar y preocuparse por los demás.

En este mundo tan lleno de competiciones, de mentiras, de falsas alianzas, de embustes, de conquistar a cualquier precio... en estas condiciones es muy importante recordar e interiorizar el sentido de Jesús como Rey del Universo. Y es importante porque también nosotros, cristianos y seguidores de El Maestro, podemos sentir la tentación a actuar como los reinos de este mundo. Para tratar de imponernos a toda costa. O sentirnos únicos poseedores de la verdad. O despreciar a aquellos que no piensan o actúan como nosotros. O creernos infalibles en las cosas de este mundo...

A lo largo de la historia los católicos, como todo el mundo, hemos actuado un poco así. Porque es muy fácil, y sabroso, caer en las tentaciones de las "realezas" terrestres. Nadie dijo que el camino de Jesús es fácil. Pero nos gusta torcerlo un poquito para que no nos pese tanto. Y al hacerlo, olvidamos lo que ese REY nos enseñó. 

Quizás la más gráfica representación de Jesús, como Rey del Universo, es aquel momento de la Ultima Cena donde se ciñó el cinturó y se inclinó a lavar los pies de sus discípulos. El Rey, sirviendo a sus discípulos, en algo mundano, bajo, sucio. 

Cuando nos sintamos movidos a responder a este mundo con actitudes que se corresponden a las de aquellos que dominan ese mismo mundo (es decir: con soberbia, abuso, imposición, dominancia, competencia, desprecio por los más débiles y más pequeños), recordemos esta fiesta que acabamos de celebrar. Y recordemos que la realeza que Jesús nos invita a celebrar y compartir es OTRA.

Ciñámonos el cinturón nosotros también, y comportémonos como verdaderos seguidores de ese verdadero Rey del Universo. Ahi está el verdadero desafío e invitación de esta celebración.

20 de noviembre de 2012

Los Padres de la Iglesia, Cuarta Parte

PADRES APOSTÓLICOS IV
Por Juan Manuel Fernández Triana

SAN POLICARPO, OBISPO DE ESMIRNA


Tampoco se sabe con certeza el año de su nacimiento, alrededor quizás del año 69 ó 70. San Ireneo, que fue discípulo suyo, refiere que fue discípulo de S. Juan apóstol, quien le consagró obispo de la ciudad de Esmirna. Recibió en esta a S. Ignacio de Antioquía, cuando iba camino de Roma a sufrir el martirio. En el año155 marchó a Roma para reunirse con el Papa Aniceto para fijar la fecha de la celebración de la Pascua.

El mejor testimonio sobre la vida de S. Policarpo se encuentra en la obra de S. Ireneo, quien había sido discípulo suyo. La manera de enseñar, aduce, era sencilla, siempre con el recuerdo constante de S. Juan y de los que habían conocido al Señor, así, explicaba los milagros que hizo Jesús, tal como está referido en las Sagradas Escrituras. Por una carta enviada por la comunidad de Esmirna a los fieles de Filomelio en Frigia, se sabe con detalles todo el proceso de su martirio, considerada como una de las primeras Actas de los Mártires. La fecha más precisa para fijar el martirio parece el año156, su festividad se celebra el 23 de febrero.


8 de octubre de 2012

Sínodo sobre la Nueva Evangelización

Esta semana comenzó en la Ciudad del Vaticano el Sínodo sobre la Nueva Evangelización. Inaugurado por Benedicto XVI con una solemne misa en la Plaza de San Pedro, el evento reúne más de 250 arzobispos y obispos, superiores generales de congregaciones y patriarcas de todos los rincones del planeta. El Sínodo se celebra alrededor de la fecha (este jueves) que marca los 50 años de la inauguración del Concilio Vaticano II. En ese día, además de recordar el Vaticano II, se inaugurará también el "Año de la Fe", otro momento importante de la Iglesia Católica del presente. En otro acontecimiento que añade todavía más significado a los sucesos de esta semana que apenas empieza, el Papa proclamó el domingo a dos nuevos doctores de la Iglesia (Hildegarda de Bingen y Juan de Ávila).


Son tiempos importantes y definitorios para la Iglesia, y esta semana es ciertamente un hito significativo y que posiblemente marcará el caminar de la Iglesia en los próximos años. Benedicto dijo el domingo que el Concilio Vaticano II fue "la expresión más universal y el impulso más autorizado" del dinamismo espiritual y pastoral del siglo XX. Y durante las tres semanas de este nuevo Sínodo se reflexionará sobre una de las grandes prioridades actuales: encontrar medios para anunciar en Evangelio en países que fueron tradicionalmente cristianos, pero donde las personas se alejan cada vez más de la Iglesia.

4 de octubre de 2012

Los Padres de la Iglesia. Tercera Parte

PADRES APOSTÓLICOS III
Por Juan Manuel Fernández Triana


SAN IGNACIO
OBISPO DE ANTIOQUÍA


El año de su nacimiento, hay que situarlo alrededor del año 35. Una leyenda lo identifica con el niño puesto entre los discípulos, para decirles que si no volvían a ser como niños no entrarían en el Reino de los cielos (Mt 18, 3).
Sucesor de Evodio, que al mismo tiempo lo fue de S. Pedro, como obispo de Antioquía, en Siria. Condenado a las fieras durante el tiempo que gobernó el Imperio Trajano. Fue conducido desde Antioquía hasta Roma para sufrir allí el martirio. Durante el recorrido, compuso las siete cartas, dirigidas a comunidades y a San Policarpo, con quien se encontró en Esmirna. Murió en Roma en el año107 (?) y su festividad se celebra el 17 de octubre.

14 de septiembre de 2012

Los Padres de la Iglesia. Segunda Parte


PADRES APOSTÓLICOS
Por Juan Manuel Fernández Triana


La Patrología comienza por la época llamada de los Padres Apostólicos. Esta época se denomina así, porque enmarca a aquellos autores o aquellas obras que tuvieron contacto con los Apóstoles del Señor, especialmente con San Pedro y San Juan, y en algún caso con San Pablo. Una etapa bien delimitada: desde finales del siglo I hasta la década del 50 del siglo II; con un total de 8 representaciones: 1. San Clemente (de quien nos ocuparemos seguidamente); 2. San Ignacio de Antioquía; 3. San Policarpo de Esmirna; 4. Carta de San Bernabé; 5. Papías de Hierápolis; 6. El Pastor de Hermas; 7. La Didaché; 8. El Discurso a Diogneto.
Este conjunto de obras, que iremos presentando gradualmente, tenían un trasfondo fundamentalmente pastoral, centrado en la vida de la Iglesia en cuanto a su doctrina, la liturgia, la moral, las Sagradas Escrituras, el testimonio auténtico frente a la hora extrema del martirio... Fueron escritas en griego, y tuvieron una gran connotación en la vida de la Iglesia primitiva, hasta el extremo, que eran consideradas como obras inspiradas y enumeradas al final de los libros del Nuevo Testamento.


Nos ofrecen, pues, una oportunidad de mirar a las primeras comunidades cristianas, para conocer cómo vivían su fe y cómo asumían con valentía el martirio como la mejor forma de dar razón de esa fe que profesaban en Jesucristo, el Hijo de Dios.

8 de septiembre de 2012

Los Padres de la Iglesia. Primera Parte

Mi hermano Juan ha compartido conmigo una serie de escritos sobre los Padres de la Iglesia, redactados en un estilo sencillo, breve y fácil de seguir. Los artículos fueron preparados para ser publicados en algún momento en la revista Amanecer (pueden encontrar su sitio web aquí), perteneciente a la Diócesis de Santa Clara (Cuba). Pero también nos pareció que ponerlos en este blog contribuiría en algo a difundir más este mensaje, que creemos es de interés para muchos católicos.  Esperamos que sean de utilidad para nuestros lectores.

Los Padres de la Iglesia, Introducción al tema.  
Por: Juan Manuel Fernández Triana


Volver la mirada a los escritores de los primeros ocho siglos de la Historia de la Iglesia es una tarea apasionante y al mismo tiempo ardua no sólo por lo lejano en el tiempo y por la profundidad de sus escritos, sino además, porque durante muchos años sus obras permanecieron publicadas en sus idiomas originales, como el latín, griego, armenio, siríaco, y no fue hasta comienzos del siglo XX donde por primera vez se hicieron traducciones al español, destinadas fundamentalmente a seminarios o a estudiosos de algunas universidades.  

¿Quiénes son los Padres de la Iglesia? Esta primera cuestión será fundamental tenerla presente a la hora de adentrarnos en el estudio de esta rama de la Teología llamada Patrología, que no es más que la ciencia que investiga la vida, escritos y doctrinas de los Padres de la Iglesia.

25 de julio de 2012

Ejercicios para el Alma

Mientras envejecemos, notamos como vamos perdiendo capacidades físicas -y más tarde mentales... Es parte de la vida, desde que nacemos empezamos a envejecer, y a caminar hacia nuestra muerte física... Temas que a muchos no les gusta conversar o incluso pensar mucho, pero que forman parte indisoluble de nuestras existencias.

Por supuesto, que hay muchas maneras de envejecer. Y también maneras de disminuir el envejecimiento. Ejercicios físicos, dietas, terapias anti-estrés, píldoras "maravillosas", expertos... Algunas de estas prácticas son verdaderamente una ayuda para nuestro cuerpo, otras son puro invento del mercantilismo... 

El problema es que la mayoría de las veces ni tiempo tenemos para estas cosas, abrumados como estamos (o como nos sentimos) con las prisas y complicaciones de la vida. Al menos esas son las excusas que usamos, para justificarnos a nosotros mismos que no estamos "en forma", que nos falta el aire si tenemos que correr un poquito, que hemos engordado unos kilos de más, que necesitamos comer aquel dulce...

Pero si fuéramos capaces de perseverar en el esfuerzo de ejercitar más nuestro cuerpo, aunque sólo fuera por unos minutos al día, veríamos tremenda mejora. La diferencia entre estar en forma o no es, al final, un tín de perseverancia y esfuerzo. No se necesitan grandes pasos, en tanto seamos capaces de avanzar un poquito todos (o casi todos) los días.

Igual nos pasa con nuestra vida espiritual. La diferencia entre una mediocre vida de fe y una vida más llena de Dios es pequeña. Si tan sólo nos decidiéramos a esforzarnos un milímetro más... 

7 de mayo de 2012

Flores de Mayo y otras Maravillas de la Naturaleza

El mes de Mayo, tradicionalmente considerado como mariano por muchos en la Iglesia Católica, es también un mes de especial significado para las Salesianas y Salesianos. Las fiestas de Santo Domingo Savio (6 de Mayo), Madre Mazzarello (13 de Mayo, coincidiendo con la celebración de Nuestra Señora de Fátima), y María Auxiliadora (24 de Mayo) ciertamente adornan el calendario del mes para la gran familia de Don Bosco. Para los niños y/o jóvenes de la época (años 70s y 80s del pasado siglo, en nuestra parroquia del Carmen en Santa Clara), era sin dudas un tiempo diferente. Entre la cercanía de las vacaciones de verano, las fiestas salesianas y la celebración de María durante todo el mes, el tiempo pasaba rápido y cargado de actividades.

Una de las cosas singulares que recuerdo es la celebración de “las flores de Mayo”, una tradición de nuestra parroquia –que no sé si también es tradición en algún otro lugar. La idea era que cada día se reflexionaba sobre una virtud diferente –representada por una flor sobre la que se leía un sencillo comentario en versos. Estos poéticos comentarios habían sido escritos por el Padre José Vandor como una manera sencilla e innovadora de introducir el aprecio de distintas virtudes cristianas durante el mes. En un reciente libro sobre la vida y obra del Padre Vandor se comenta más sobre esta piadosa práctica, así que no vamos a abundar mucho en detalles sobre la misma (pero si alguien estuviera interesado nos puede escribir al blog para preguntar sobre el tema).

Yo salí de Santa Clara en 1989 y nunca más volví a vivir en esa ciudad, aunque la visitaba al menos cinco veces al año para ver a mi familia y amigos allí. En las otras ciudades en que he vivido no he visto tradición semejante. También ignoro si actualmente se mantiene la práctica en la parroquia santaclareña del Carmen (o en cualquier otro lugar), aunque me gustaría saber si alguien tiene información sobre la misma.

De todos modos, como biólogo, la idea de combinar la contemplación de la naturaleza con la fe (y con las prácticas de fe) me parece bien interesante y atractiva. La naturaleza puede ser una fuente de acercamiento a Dios (¡y debería serlo más!). Lo que pasa es que con tantas tecnologías modernas muchas personas se han desconectado de la naturaleza y de sus ciclos de vida. Mientras más avances y “aparatos” tenemos a nuestra disposición más nos enajenamos del contacto con la naturaleza –de la cual formamos parte y estamos llamados a proteger… otro tema que abordaré en un futuro cercano, si Dios quiere.

16 de abril de 2012

Revisando mi Cuenta de Correo Electrónico


Uno de esos días que uno se levanta con deseos de "arreglar" y "limpiar" tantas cosas pendientes, me puse a revisar mi cuenta de correo electrónico. ¡Había tantos correos basura que borrar para siempre! O tantos otros correos secundarios, ligados a algún intercambio transitorio ("te mandé tal cosa, dime si lo recibiste", o "¿se mantiene que nos reunimos a las 3?"). Muchos, muchos correos. Demasiados. Demasiado tiempo redactándolos, leyéndolos, archivándolos. Y ahora, empleando más tiempo decidiendo cuáles borrar, cuáles dejar, y cuáles no sé si deban guardarse "por si acaso"...

Claro, también había muchos correos buenos. Con mensajes que llegaron al corazón, o nos inspiraron en un momento determinado. Con buenas noticias de amigos y seres queridos. Con historias de sus vidas, de sus preocupaciones, de sus sueños, de sus triunfos y fracasos. Historias que son también parte de mi vida, al igual que esos viejos amigos.

Mirándolo bien, este revisar viejos correos es como ir de vuelta a momentos pasados. Como leer un antiguo diario, o ver fotos de familia, o recordar hechos anteriores de nuestra vida... ¿Quién iba a imaginarse que, en estos tiempos de "carrera" y agitación constantes uno pudiera encontrar paz y alegría al revisar viejos correos electrónicos?

Y entonces me di cuenta, con pena, de cuántos buenos amigos están en mi lista de correo electrónico pero hace rato que no les escribo. Muchas excusas pudiera mencionar (y de hecho algunas son perfectamente válidas). Pero, generalmente, si uno se siente mal por no haberle escrito a alguien es porque probablemente debió haberlo hecho. Así que las excusas se vuelven sólo eso: justificaciones de por qué hemos fallado en algo.

En estos días de Pascua pienso en todos estos amigos especialmente. Tere, que es mucho más cuidadosa que yo, y más llena de detalles hacia todas las personas, ha estado enviando felicitaciones pascuales a algunos de estos grandes y viejos amigos nuestros. Pero yo no he hecho nada... todavía. Así que este escrito es mi desesperado y atrasado intento por llegar a TODAS esas personas tan importantes en nuestras vidas. 

Y lo mejor que se me ocurre decirles a todos Uds en estos momentos, lo tomo prestado de uno de mis pasajes favoritos del Nuevo Testamento, cuando Jesús le pregunta tres veces a Pedro si él lo ama (Juan 21: 17): "...Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo..."
Esta es de hecho mi oración favorita: "Señor, tú lo sabes todo", porque creo que expresa en sí misma el reconocimiento de nuestras limitaciones y nuestro pecado, el dolor de saber que hemos fallado (como Pedro). Pero también es una muestra de arrepentimiento sincero, además de ser una sencilla manifestación de fe: "Tú sabes que te amo". A pesar de nuestras faltas y caídas, nosotros de todos modos queremos amar a Dios y le buscamos desde nuestra imperfección.

Con esos mismos sentimientos, me dirijo a estos buenos amigos a los que todavía les debo correos. Uds lo saben todo, y Uds saben que los amo...

Y al querido lector que se ha acercado ahora a este blog, una sugerencia desde el corazón. Si como yo estás atrasado en escribir a tus amigos, deja de leer nuestro blog y envíale a esas personas importantes en tu vida un mensaje de afecto y cercanía. Preferimos que el tiempo empleado en leernos lo utilices mejor en acercarte a tus viejos amigos. Ellos son más importantes.

Por último, si quieres refrescar tu mente y dejarte llevar por los recuerdos de lo que has vivido con esas personas importantes en tu vida, te invitamos a que disfrutes la siguiente canción de Martín Valverde: Los Viejos Amigos

¡Y, aunque atrasados, les deseamos a todos felices Pascuas!

7 de abril de 2012

Dos acercamientos al Rostro y a la Mirada de Jesús

En estos días de Triduo Pascual no queremos entorpecer a los que se acercan a este blog con nuestras limitadas reflexiones. Más bien queremos compartir escritos de personas con mayor profundidad espiritual, los cuales expresan mucho mejor el sentir de estos días.

Desde esta perspectiva, traemos hoy dos reflexiones sobre el Rostro de Jesús. La primera es de Jesús Losada, poeta y traductor español. [Muchas gracias al diácono José Agustín Alemán, en Miami, por enviarnos este hermoso escrito].

El segundo acercamiento es un relato titulado "La mirada de Jesús", tomado del libro "El canto del pájaro", del sacerdote indio Anthony de Mello. Es uno de esos textos que tocan el corazón de cualquiera, y ha sido un favorito nuestro por muchos años. [Estamos conscientes de la controversia sobre los escritos del P. Mello, algo de lo cual hablaremos en otra ocasión en el blog, pero por hoy basta con dejar que este magnífico relato nos cale en lo profundo].

Jesus Losada
Queridos amigos:

Hace varios años que el filósofo judío Levinas me ayudó a caer en la cuenta de lo que significa el rostro humano. Es la parte de nuestro cuerpo que nosotros nunca podemos ver directamente. Y, sin embargo, la parte que los demás ven. Más aún: el rostro es como una concentración de nuestro cuerpo entero para los demás. Son los demás quienes nos dicen: "Te veo hoy con mala cara" o "Tienes buena cara". Nuestro rostro es la ventana por la cual se comunica lo que somos. Comunican nuestros ojos y comunican nuestros labios. Una frente fruncida es señal de preocupación. Unos labios apretados indican rabia. Una sonrisa transmite alegría.

Si el rostro es un concentrado de humanidad, ¡qué fuerza adquieren las palabras del profeta Isaías ("No oculté el rostro a insultos y salivazos") o las del Salmo 68 ("La vergüenza cubrió mi rostro")!

Junto al sentido del oído, hoy ponemos a punto también el sentido de la vista para contemplar el rostro de Jesús durante los próximos días. Se trata de un mapa en el que están registrados los gozos y sufrimientos de todos los hombres.

En vísperas de su muerte, el rostro de Jesús resume la entera trayectoria de su vida terrena: sus largos años de laboratorio nazareno y sus pocos meses o años de itinerancia misionera por tierras de Galilea y de Jerusalén.

¿Cómo veían el rostro de Jesús sus discípulos cuando le preguntaban, uno tras otro, incluido Judas, la pregunta del millón: "¿Soy yo acaso, Señor?". ¿Verían preocupación, rabia, frustración, derrota? ¿O verían un rostro luminoso, sobrecargado de amor en cada una de sus millones de células?

"Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro". Esta es la súplica que brota en un día como hoy en el que millones de personas se ponen en camino hacia los lugares donde van a pasar los días del Triduo Sacro.

¿Se puede vivir el triduo sacro estando de vacaciones? ¿Se ha
convertido la Semana Santa en un simple período vacacional, salpicado con algún rito folclórico religioso a modo de relleno para tranquilizar la conciencia? Quizá podemos responder con sencillez. Se puede vivir el triduo sacro en cualquier lugar... con tal de que no tengamos miedo a buscar y contemplar el rostro de Cristo. No importa tanto el lugar cuanto el coraje de dirigir nuestros ojos a ese rostro cubierto de insultos y salivazos y, sin embargo, hermoso, radiante, perdonador. Ese rostro se muestra en la liturgia de la iglesia y se muestra en las personas sufrientes que, sin duda, iremos encontrando. 

Por mucho derecho que tengamos al descanso, no podemos mirar en otra dirección, porque en el familiar con problemas o en el que nos sirve en un hotel podemos descubrir al Cristo que sigue sufriendo hoy. Volver la espalda a esos rostros tan reales es volver la espalda al Cristo que nos mira.

"Oculi nostri ad Dominum Jesum" canta la liturgia. "Nuestros ojos están vueltos al Señor Jesús". Ojalá podamos aguzar la vista para contemplar este rostro en cualquier lugar en el que nos encontremos durante los próximos días.

Anthony de Mello
La Mirada de Jesús

En el Evangelio de Lucas leemos lo siguiente:

Le dijo Pedro: "¡Hombre, no sé de qué hablas!"

Y en aquel momento, estando aún hablando, cantó un gallo y el Señor se volvió y miró a Pedro…

Y Pedro, saliendo fuera, rompió a llorar amargamente.

Yo he tenido unas relaciones bastante buenas con el Señor. Le pedía cosas, conversaba con Él, cantaba sus alabanzas, le daba gracias… Pero siempre tenía la incómoda sensación de que Él deseaba que le mirara a los ojos… cosa que yo no hacía. Yo le hablaba, pero desviaba mi mirada cuando sentía que Él me estaba mirando.

Yo miraba siempre a otra parte. Y sabía por qué: tenía miedo, pensaba que en sus ojos iba a encontrar una mirada de reproche por algún pecado del que no me hubiera arrepentido. Pensaba que en sus ojos iba a descubrir una exigencia; que había algo que Él deseaba de mí.

Al fin, un día, reuní el suficiente valor y lo miré. No había en sus ojos reproche ni exigencia. Sus ojos me decían simplemente con una sonrisa: "Te amo". Me quedé mirándolo fijamente durante largo tiempo. Y allí seguía el mismo mensaje: "Te quiero"... Y, al igual que Pedro, salí fuera y lloré.

10 de marzo de 2012

Una Segunda Lectura que no es segunda de nadie

Como muchas veces, aquí vamos con un escrito atrasado. Pero como dice el dicho: "más vale tarde que nunca". Así que de todos modos nos lanzamos a escribirlo. Y, mirándolo bien, nada más que tenemos seis días de atraso. Porque hoy queremos comentar brevemente sobre las lecturas de la misa dominical... del domingo pasado. 

Las lecturas de ese día estuvieron cargadas de mensajes profundos e importantes. Cada una de las lecturas merecería un comentario en sí misma, por su riqueza excepcional. Desde nuestra opinión de NO expertos en la Biblia ni en su interpretación (Exégesis), nos parece que el domingo pasado fue un ejemplo de lecturas "Todos Estrellas" -para usar un término deportivo, si se nos permite esta libertad. No todos los días uno encuentra tal combinación de mensajes a la vez. 

Imagen tomada del blog "Luz en las Tinieblas" (http://lpolancoschott.blogspot.com/)
Por ejemplo, la primera lectura acerca del sacrificio de Isaac que Dios le pide a Abraham. La primera reacción de cualquier persona probablemente sería algo como: "¿qué clase de Dios le pide a un padre que mate a su hijo como sacrificio en su honor?" O quizás: "¿qué clase de padre es capaz de perder la razón de ese modo como para "escuchar" esa petición"?

El párroco de nuestra parroquia comentaba en la misa que estudios arquelógicos han encontrado, en la región donde vivió Abraham, que era costumbre ofrecer sacrificios de niños a las deidades de la época. El relato bíblico puede entonces interpretarse como una muestra de que en lo adelante, esta práctica no tendría razón de ser. Seguir al Dios de Abraham implica, por lo tanto, un cambio fundamental.

1 de marzo de 2012

LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

Tengo especial recuerdo de dos ocasiones en las que experimenté “la Comunión de los Santos” de manera particular.

La primera fue cuando el nacimiento de nuestra hija Ana. Tere había tenido un embarazo algo complicado, con una pre-eclampsia alrededor del séptimo mes, así que los médicos decidieron adelantar las cosas un par de semanas antes de lo previsto. El 27 de Abril de 2000 a las 7 de la mañana ingresó Tere al salón de partos del hospital materno de Manzanillo, sabiendo todos que sería un largo día. Por esas cosas de algunos lugares que no vale la pena detallar, a mi no me permitieron estar con ella en esos momentos. Así que me senté en una sala de espera del hospital tratando de no preocuparme demasiado y de tener paciencia –algo casi imposible. Durante esas largas horas supe a intervalos de lo que pasaba gracias a amigos que estaban dentro, en especial Luguita, que se portó como una madre y acompañó a Tere en todo el proceso. Como a las 6 de la tarde regresé a la casa a comer algo y de paso aproveché para “actualizar” a familiares y amigos que también estaban preocupados y esperando por el desenlace de la jornada. Entre las personas con las que me comuniqué en esos momentos estaban las monjas salesianas de la parroquia, también muy cercanas a nosotros.

A comienzos de la noche Ana empezó a asomar su cabeza, pero extrañamente se resistía a salir y se escondía de nuevo en el útero. Por varias veces se repitió esta situación hasta que los médicos finalmente decidieron practicar la cesárea, al ver que eran cerca de las 10 de la noche, y habían pasado casi 15 horas de sufrimiento para Tere (y Ana). Aproximadamente en esos mismos momentos, en la parroquia transcurría la misa semanal de 8.15 pm y, al terminar la liturgia, las monjas pidieron a la comunidad que rezaran por Tere y por su bebé para que pronto terminara todo, y para que las dos salieran bien. Yo no estaba en la Iglesia, pues había regresado al hospital directamente desde la casa.

Mientras los médicos operaban, la comunidad rezaba por Tere… Pero ni en el hospital ni en la iglesia se sabía en esos momentos lo que pasaba en el otro lugar (excepto Dios). Cuando finalmente Ana emergió al mundo, descubrieron que tenía el cordón umbilical enlazado en su cuellito. Si hubieran seguido insistiendo con el parto natural lo más seguro es que Ana hubiera muerto asfixiada.

La sincronía de estos eventos pudiera explicarse como una coincidencia, pero para mí estuvo clarísimo que la comunidad entera rezando por Tere fue la que propició toda la decisión final, y su intercesión salvó la vida de Ana. Como para reforzar este convencimiento, las monjas se aparecieron en el hospital al terminar de rezar en la Iglesia, y en esos mismos momentos Tere y Ana salían del salón de operaciones. Fue entonces cuando yo pude “atar todos los cabos” de esta historia. Y fue en ese mismo momento que pude ver a Ana por primera vez. Allí, junto a Sor Rocío, Sor Enrika y Bertica García, que habían estado rezando por nosotros junto con toda la comunidad. Y allí, para mi quedó clarísimo lo que era la Comunión de los Santos, no en la teoría, sino en la práctica. ¡Qué clase de bendición recibimos aquella noche, sin siquiera estar conscientes de ello!

23 de febrero de 2012

Polvo, Celebraciones y Números Redondos

Durante la imposición de la ceniza, el Miércoles de igual nombre, es costumbre en muchos lugares que el sacerdote diga la frase: "Recuerda que polvo eres y al polvo volverás". En nuestros últimos años en Cuba, y aquí en Canadá, notamos que a veces se prefiere la frase "Conviérte y cree en el Evangelio". 

Uno pensaría que la segunda variante es más motivadora y "optimista", porque la primera luce un poco intimidante y "dura". En realidad las dos frases son verdaderas e importantes, con independencia de nuestras "sensibilidades". Pero nos parece que la reflexión de lo poco que somos y lo pasajera y limitada de nuestra vida es bien apropiada para comenzar la Cuaresma.

Muchos, muchos de los problemas con que nos agobiamos de diario; y muchas, muchas de las preocupaciones que tenemos acerca del futuro no serían tales si pusiéramos las cosas en perspectiva. No en la limitada perspectiva humana, sino en la ilimitada perspectiva divina. ¡Ah, si pudiéramos tener la sabiduría para entender estas cosas en nuestras vidas! Lamentablemente la Sabiduría escapa muchas veces de nuestras manos, aunque ciertamente estamos llamados a buscarla y abrazarla cuando la encontramos en nuestro caminar. 

En medio de estos pensamientos sobre nuestras personales limitaciones, y lo vacío de tantas cosas que nos "importan", pero que realmente no son tan importantes, nos queremos detener hoy por un instante a reflexionar sobre nuestro blog. Vaya, hablando de cosas perecederas y secundarias... 

El pasado Diciembre 20 cumplimos un año de estar involucrados con este blog. Y el último "post" que pusimos antes del de hoy (Febrero 20) fue nuestro número 100. Es decir, que en las últimas semanas hemos llegado al año y a 100 escritos en el blog. Dos "números redondos" que invitarían a la celebración y quizás a la satisfacción personal... Vanidad humana.
Imagen de las palabras más usadas en este blog durante nuestro primer año y 100 escritos.

4 de febrero de 2012

El Señor de los Anillos

A comienzos de Enero volví a disfrutar las tres películas  de "El Señor de los Anillos", una detrás de la otra. Este "maratón" es uno de mis pasatiempos favoritos, el cual repito 2-3 veces al año -por eso después no tengo tiempo de escribir cosas serias en este blog...


De joven mi película favorita era "La Guerra de las Galaxias", pero después me disgusté con la excesiva comercialización de la saga (sobre todo el incansable deseo de George Lucas de sacar más dinero mediante nuevos DVDs con "ediciones especiales"). Star Wars todavía es mi segunda película favorita, sobre todo los tres episodios originales (IV-VI). Pero desde hace una década "El Señor de los Anillos" (abreviado en este escrito como ESA) se ha vuelto mi "nuevo amor" cinematográfico.

La trilogía del neozelandés Peter Jackson, estrenada en Diciembre de 2001, 2002 y 2003 se convirtió instantáneamente en un éxito colosal -lo mismo para la crítica que para las masas. Nominada a 30 premios Oscar (ganó 17) y considerada una de las sagas más taquilleras y productivas en la historia del cine, de la misma podrían escribirse muchísimos articulos. Y ciertamente se ha escrito y hablado mucho de estas películas, basadas en la obra maestra del escritor inglés John Ronald Reuel Tolkien. No por gusto, ESA ha sido considerada la novela más popular del siglo XX.