Entre 2001 y 2004 tuve oportunidad de asistir tres veces a los encuentros de laicos católicos cubanos (viviendo en Cuba y en el extranjero) que se han sucedido en la Florida, Estados Unidos desde el año 2000. A fines de 1999 Monsenor Dionisio me había pedido que formara parte de ese grupo, aunque yo me perdí el primer encuentro, en el 2000, porque mi visa para USA no estuvo en tiempo (también me perdería el tercer encuentro, en el 2002, porque la rectora de la Universidad de Granma, donde trabajaba en aquel entonces, se negó a que yo "estuviera viajando todos los años por la misma cosa"). En Febrero de 2001 sí me aprobaron la visa en tiempo y pude participar en la segunda reunión, celebrada en el Seminario de Boyton Beach, al norte de Miami.
Mientras viajaba allá, pensaba en como podrían ser estos encuentros. Los participantes cubanos de la primera reunión me habían contado de sus vivencias, pero uno siempre necesita experimentar por cabeza propia... Yo realmente ni tenía muchas expectativas con esto, ni estaba convencido de la utilidad y logística (costos asociados) de este tipo de reuniones... Quizás porque no esperaba mucho fue que me sorprendió más lo que encontré y experimenté en estos encuentros.

