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1 de octubre de 2015

La simplicidad del Papa Francisco

Ha concluído la visita pastoral del Papa Francisco a Cuba y los Estados Unidos. Han sido días intensos, para el pontífice, y para los creyentes y no creyentes que han seguido las jornadas (en persona o por televisión o Internet).

Para algunos, el Papa "dijo poco" en Cuba, y "dijo mucho" en los Estados Unidos. El decir "poco" o "mucho" se asocia a posibles críticas (o falta de las mismas) ante determinadas personas o situaciones.

De manera semejante, para otras personas, Francisco no se disculpó lo suficiente acerca de los escándalos sexuales dentro de la Iglesia, ni fue explícito sobre las realidades del matrimonio, el divorcio, o los homosexuales. Ni sus comentarios (acerca de política internacional, cambio climático, ricos y pobres) fueron acertados o revolucionarios.

En conclusión, el Papa 'no dijo' lo que nosotros (otros) queríamos que él dijera, o no lo hizo como deseábamos... Qué fácil es criticar la paja en el ojo ajeno, y cómo nos gusta a todos.

Sin embargo, Franciso dijo MUCHO y lo que dijo fue IMPORTANTE. Lo que quizás para entenderlo hace falta escuchar sin los lentes de la política, o de intereses propios, sesgados, mezquinos.

¿Cuál fue el mensaje principal del Papa en estas visitas? Sorpresa: el mismo que ha estado compartiendo desde el inicio de su pontificado. Y, posiblemente, el mismo que dijo antes de ser Papa, cuando era sacerdote y obispo. 

El mensaje de este Papa latinoamericano, aún en su simplicidad a veces extrema, es un MENSAJE UNIVERSAL y TRASCENDENTE. Porque no viene de él mismo, viene de Dios. Porque Francisco es apenas un portavoz del mensaje de Amor de Dios. Un mensajero de Su Misericordia. Un campeón de los pobres, desposeídos, marginados. Un reflejo del mismísmo Jesucristo. Y, como Jesucristo, es criticado y hasta odiado por los "poderes del mundo", los que "saben" cómo y cuándo hay que decir las cosas. 

Lo que pasa es que el mensaje divino no puede domarse, reducirse, modificarse como convenga. Tiene que trasmitirse en su pureza, simplicidad y radicalidad, aunque no guste.

El Papa ha concluido su visita pastoral a Cuba y a los Estados Unidos. Y todos lo que esperaban o han buscado otros matices e intereses en su visita, se han perdido el verdadero, simple mensaje que Francisco vino a compartir. Ojalá y no sea tarde para tratar de encontrar su sentido más allá de la avalancha de noticias que nos rodea en este mundo moderno.

2 de noviembre de 2014

Cuando nos sintamos con ganas de quejarnos...

Frecuentemente en la vida nos quejamos de tantas cosas. Y pensamos que nos pasan tantas cosas "malas", que no merecemos. Que nos "cae todo encima", que tenemos mala suerte... Que en comparación con otros, nos tendría que ir mejor. ¿Por qué nos va "tan mal" cuando a otros les va tan bien? ¿Y por qué tenemos tantas limitaciones en lo que quisiéramos hacer? ¡Ay, si tan sólo nos ganáramos la lotería! 

En medio de tantas quejas de lo que nos pasa, a veces nos olvidamos de poner todo en perspectiva, de mirar a nuestro alrededor y ver las luchas de nuestro prójimo. De ver lo que aqueja a otros, de salir de nuestro egoísmo y de nuesto "Yo", "Mi", "Mis cosas"... ¡Y sin embargo, hay tantos otros que merecen nuestra atención, nuestro cariño, nuestra oración!

Ojalá y nos mantengamos siempre  abiertos a estas perspectivas de otros, a las preocupaciones de otros, a los sufrimientos de otros.

Lo cual me trae al siguiente escrito que acabo de leer en el periódico Ottawa Citizen. Está Inglés, y quizás el lector que aparezca por este blog no pueda leerlo. Aún así, las fotos son suficientes para trasmitir el mensaje detallado en el texto... y son más que suficiente para estremer al alma más egoísta e insensible. 

El escrito trata acerca de un niño con una enfermedad terrrible, llamada "Epidermólisis bullosa" (también conocida como Epidermólisis ampollosa o ampollar). El trabajo periodístico se titula "El niño mariposa sueña con auroras boreales", y relata la vida cotidiana y dolores de un muchacho con esta enfermedad en Ottawa, pero también sus sueños de algún día poder ver la aurora boreal ("northern lights" en Inglés). [El término "niño mariposa" es una frase comúnmente usada en Inglés para referirse a esta enfermedad, por lo frágil que es la piel de los enfermos].


Es imposible leer este trabajo y no emocionarse. El dolor que sufre este niño está más allá de cualquier dolor "normal" del que uno pudiera quejarse. La terrible enfermedad es una carga gigante para él, y para su madre. Las privaciones, limitaciones y dolores que ese pobre angel enfrenta cada día son inexpresables.

Y, sin embargo, niño y madre sonríen. Hablan con esperanza, no se rinden y siguen dando lo mejor de sí.

Es realmente difícil escribir después de ver este trabajo periodístico. Pero, si alguna enseñanza quisiera grabar en mi cerebro, es que yo debería dejar de quejarme tanto por mis "dolores", mis "sufrimientos", mis "malas suertes"... Y quiero a invitar al lector a meditar en esto mismo. A poner en perspectiva nuestra vida con la del resto de nuestros hermanos y hermanas, algunos de los cuales llevan una cruz MUCHO MAS GRANDE que la nuestra.

Y, si acaso, usemos la oportunidad de nuestros "sufrimientos" para ofrecerlos por aquellos mucho más necesitados que nosotros. Que hay muchos que lo necesitan.

8 de febrero de 2014

Intentando seguir la "lógica atea". Segunda parte.

Continuamos algunas reflexiones sobre la "lógica atea", un tema que nos parece importante y que intentaremos desarrollar en varios escritos durante las próximas semanas.

Resumiendo, en la primera parte de esta serie, hablamos sobre la necesidad de aceptar ALGO como infinito y eterno, algo a partir de lo cual se desarrolló el Universo como lo conocemos ahora (y/o cualquier otro "Universo" que algunos teóricos postulan). La demostración de la existencia de ese ALGO, y las leyes científicas que puedan governar a ese ALGO, sólo pueden llegar hasta un punto, más allá del cual la Ciencia carece de competencia y posibilidades reales de experimentación, análisis y crítica de los resultados. Se llega al punto de la Metafísica (que, básicamente, significa "más allá de la Ciencia"). 

Por mucho que ateos y agnósticos odien la palabra "metafísica", y por mucho que se nos intente convencer que es "mala", la realidad nos muestra que, a veces, es imposible escapar de ella cuando se trata de razonar sobre algunos tópicos. Sean estos tópicos la existencia de un "dios", o una teoría científica sobre el origen del Universo (o Universos).

Es imprescindible aclarar ahora que NO estamos proponiendo abrazar la metafísica como regla general de vida, para explicar fenómenos que pueden ser estudiados por la Ciencia. Por ejemplo, no es necesario invocar a Dios para explicar la evolución de la vida o las leyes gravitacionales. Para eso tenemos la Biología, la Física y tantas otras disciplinas científicas. Porque, imperfectos como son, los estudios científicos son la forma más adecuada de estudiar y explicar fenómenos naturales. Ninguna persona religiosa debería temerle al desarrollo científico, ni a las nuevas teorías que aparecen de tiempo en tiempo. Es parte del conocimiento humano que nos permite acercanos al Universo y tratar de aprenderlo (y aprehenderlo, ver los significados 2 y 3 de la palabra "Aprehender" en el sitio web de la Real Academia Española).

Claro, que a veces la Ciencia parece "demostrar" que Dios no existe... Un ejemplo famoso: los recientes desarrollos de la Física y Astronomía llevaron a Stephen Hawking a convencerse en el 2010 que Dios "ya no tiene ningún lugar en la creación del Universo" (hasta ese momento Hawking, como científico, había dejado la puerta abierta a la posibilidad de la existencia de Dios). Sin embargo, ahora Stephen Hawking postula  que el Universo puede crearse a sí mismo de la nada, gracias a la ley de gravedad. "La creación espontánea es la razón por la que hay algo en vez de nada, por la cual existe el Universo y existimos nosotros", escribió Hawking en su libro El Gran Diseño. 

Estos argumentos en sí mismos merecen ser discutidos a profundidad... Sin embargo, es llamativo que se invoque una "creación espontánea" como explicación del origen del Universo (y de nosotros como seres humanos). Y que esta "creación espontánea" se "bendiga" con la ley de gravedad (o con cualquier otra compleja explicación física-matematica) como garante incuestionable de su veracidad. 

Y, por supuesto, pocos cuestionan esta "creación espontánea", porque lo dijo Stephen Hawking, un científico famoso y superinteligente. Tiene que ser verdad si lo dijo él. ¿Cierto...? Estos tópicos más alla  del entendimiento de los "meros mortales" (que somos el 99.9% de la población que no ha estudiado estos temas a nivel de tesis de doctorado), simplemente nos obligan a abrazar esos contenidos altamente teóricos y especulativos como un "dogma" (sin entenderlos pero confiados en la "fe" hacia la Ciencia y hacia sus nuevos sumos sacerdotes).

4 de febrero de 2014

El Papa y la Vida Religiosa. Segunda Parte

Continuamos con algunas pequeñas reflexiones personales sobre el encuentro que tuviera el Papa Francisco con alrededor de 120 Superiores de Institutos Religiosos Masculinos el pasado 29 de Noviembre de 2013, al finalizar la 82 Asamblea General de la Unión de Superiores Generales.

Hoy nos vamos a detener sólamente en una frase pronunciada por el Papa en ese encuentro: "Yo estoy convencido de una cosa: los grandes cambios de la historia se realizan cuando la realidad no fue vista desde el centro, sino desde la periferia".

El contexto de esta frase es la necesidad de salirnos de nuestras posiciones cómodas para acercarnos, entender, y abrazar otras realidades menos "cómodas". Como la pobreza, la marginalización, lo olvidado e ignorado por el mundo. La "periferia" se refiere aquí a aquello más alejado de lo "bueno", de lo bien visto, famoso, élite.

Ciertamente Francisco está hablando desde su experiencia personal, remontándose a sus tiempos de sacerdote y obispo en Argentina. De su opción, tan conmovedora como auténtica, de acercarse a los más pequeños. De hecho, el Papa continuó su frase diciendo que el mandato evangélico de ir a todo el mundo y proclamar el Evangelio hay que trasladarlo a las periferias existenciales y geográficas, como Jesús que fue hacia todas las periferias, para acercarse a todos. 

En nuestra opinión, esta visión de Francisco como "el Papa de la Periferia" se nos antoja como una de las mejores definiciones de su pontificado hasta el momento.

Y, más allá del Papa... qué bueno sería que más sacerdotes, religiosos y laicos optaran también por este estilo "periférico". El mundo ya tiene demasiados "centros", demasiados egos, demasiados dirigentes, demasiadas "estrellas" y "celebridades"... Demasiadas personas centradas en sus vidas, o en las cosas "importantes". Mientras, a la misma vez, millones de personas languidecen en el más oscuro abandono. En la periferia.

Ojalá y el ejemplo de Francisco nos anime a salir de nuestros "centros" y abrazar las "periferias" que nos rodean.

23 de enero de 2014

Síndrome Down: Cuando los ángeles nos visitan

Hace mucho tiempo que estamos por escribir acerca de personas con Síndrome Down. Por razones (bendiciones) de la vida, hemos tenido la oportunidad de estar vinculados de manera especial con numerosas personas Down. De hecho, una de las pastorales más hermosas con las cuales nos vinculamos en Cuba fue precisamente el Programa de Atención al Síndrome Down, organizado por Cáritas Cubana hace dos décadas.

Mientras hacemos el tiempo y encontramos la disposición para compartir esas experiencias que vivimos, hoy comenzamos por compartir una noticia que encontramos en la principal agencia de noticias de Canada (CBC: Canadian Broadcasting Corporation). La historia, en idioma Inglés, puede accederse aquí.

Resumiendo en pocas palabras, se trata de lo sucedido en un encuentro de baloncesto entre dos escuelas secundarias (Intermediate High School) de la ciudad de Charlottetown, capital de la provincia de Prince Edward Island. En el equipo de una de las escuelas (Birchwood Intermediate School) se encontraba Cameron Gordon, un joven con Síndrome de Down. 

Cuenta la madre que Cameron había querido este año participar en el equipo de baloncesto de su escuela: "(en el pasado) hay cosas que él ha querido hacer y no ha podido". Sin embargo, el entrenador enfatiza que el muchacho ha traído alegría para todos los demás: "Cada vez que Cameron está, los demás muchachos están llenos de sonrisas". 

Confirma el capitán del equipo, otro adolescente: "Si alguno está triste, Cameron le da una palmada en la espalda y le dice que siga adelante, que todo está bien."

El pasado jueves, a Cameron le dieron la oportunidad de participar en el juego. Cuando le pasaron el balón, los demás jugadores lo dejaron avanzar (hasta cerca del aro), y allí Cameron intentó anotar. Falló un par de veces, pero a la tercera vez el balón entró por el aro, y TODOS en la cancha estallaron en aplausos, con una alegría genuina.

La historia dice que la rivalidad deportiva entre estas dos escuelas se remonta a muchos años, pero que en esos momentos, los estudiantes de ambos centros, sus entrenadores, padres y otros asistentes al encuentro, TODOS se unieron en un mismo sentir, alegría y celebración por el juego de Cameron Gordon. 

La escuela de Cameron perdió ese juego (esta historia, real, NO es un cuento de hadas con un final perfecto). Pero, dice el capitán del equipo: "en cinco años nosotros no vamos a acordarnos del resultado del juego. De lo que vamos a acordarnos es que fue el juego donde Cameron logró sus primeras canastas. Es algo grande el haber sido parte de este momento".

Sugerimos que vean el video adjunto a la historia de la CBC. Dura menos de 4 minutos, pero son 4 minutos que los llenarán de profunda emoción. Y de paz. Porque se trata de un ángel entre nosotros, y porque estos momentos son los especiales que quedan en la vida.

Al terminar el juego, el muchacho corrió donde su madre, y contento le preguntó: "Mamá, ¿me viste?". "Claro que te vi", le respondió la madre. Y Camerón le respondió: "Mamá, LA VIDA ES BELLA".

[La frase original (en Inglés) que le dijo Cameron a su madre fue "Life is great", que también equivale a "La vida es buena" o "La vida es grande"].

19 de enero de 2014

Intentando seguir la "lógica atea". Primera parte.

Por curiosidad puse en el buscador de Google dos simples palabras: "lógica atea". Estaba pensando cómo empeza un escrito acerca del tema, y pensé que a lo mejor encontraba algo que me sirviera como punto de partida. Para qué hablar...

Me encontré un sinnúmero de páginas, como era de esperar. Algunas escritas desde una militancia atea y fuertemente contra cualquier tipo de religión. Otras escritas desde lo que considero un fanatismo religioso, invocando la fe en Dios como única explicación de principios. En ambos casos, fueron pocos los sitios donde se intentaba apelar a razonamientos fundamentados en hechos. Y el respeto por posiciones filosóficas ajenas era bien poco -si es que existía en primer lugar...

Es obvio que algunos temas despiertan en los seres humanos una disposición a agredir, gritar, ofuscarse, y perder cualquier expectativa de intercambio dentro del respeto. Desgraciadamente, la religión como tema de debate ha caído en este plano frecuentemente.

Antes de seguir, es necesario aclarar al lector que haya llegado hasta aquí que yo escribo este blog como cristiano, y como católico. Por lo tanto, mis opiniones están matizadas por mis convicciones personales (al igual que cualquier opinión de cualquier otro ser humano). Sin embargo, en este escrito quiero acercarme a la perspetiva de la "lógica atea". Por lo tanto, al analizar, presentar, y discutir elementos, NO voy a usar argumentos que requieran que la persona tenga fé, haya aceptado a Jesucristo como Señor de su vida y de la historia, o crea que la Biblia es un libro revelado por Dios. Porque esos argumentos NO funcionan con una persona atea, que, por definición, no cree en esas premisas. Por tanto, me voy a acercar al tema "desde el otro lado". Y al hacerlo intentaré razonar la "lógica" de no creer en Dios.



11 de enero de 2014

El Papa y la Vida Religiosa. Primera Parte

Los últimos días hemos estado leyendo acerca de un encuentro que tuviera el Papa Francisco con alrededor de 120 Superiores de Institutos Religiosos Masculinos. La reunión se realizó el 29 de Noviembre de 2013, al finalizar la 82 Asamblea General de la Unión de Superiores Generales, y aunque la idea original era tener un pequeño encuentro de saludo, Francisco quiso dedicar toda la mañana a dialogar con los líderes religiosos. [Francisco I es el primer Papa religioso desde el camaldulense Gregorio XVI, quien fuera elegido en 1831].

Por la importancia de este encuentro, la riqueza de ideas que trasmitió, y las controversias generadas en los medios de prensa seculares, creemos que es importante escribir más sobre el tema, y compartir los puntos que se nos antojan más importantes de este encuentro. Por supuesto, recomendamos al lector interesado en un análisis más profundo que busque las transcripciones originales y lea con más detalles. Aquí sólo compartimos nuestra visión, que es por necesidad limitada, incompleta y no necesariamente la mejor.

Para empezar, Francisco decidió no pronunciar ningún discurso -ni tampoco escuchar discursos preparados de otros. Por el contrario, el Pontífice pidió un diálogo franco basado en preguntas y respuestas.

Los religiosos preguntaron qué se esperaba de la vida religiosa, cuáles serían las prioridades de la evangelización, cómo acercarse a las periferias de la sociedad... Francisco hizo referencia a Benedicto XVI al responder que "la Iglesia crece por testimonio y no por proselitismo". Y el testimonio que puede atraer es aquel relacionado con actitudes no habituales: generosidad, desapego, sacrificio, olvidarse de uno mismo para ocuparse de los otros. Es un testimonio de "martirio" de la vida religiosa, un camino de atracción basado en el ejemplo.

El Papa continuó diciendo que la Iglesia tiene que ser ATRACTIVA, despertando al mundo al mostrarle un modo diferente de hacer, de actuar, de vivir. Son los valores del Reino de Dios encarnados en la Tierra, que deben mostrarse con el ejemplo de vida.

3 de enero de 2014

Para terminar el tiempo de Navidad

El tiempo de Navidad termina en pocos días. Bueno, desgraciadamente para muchos aquí en Canada terminó el mismo 25 de Diciembre, y ya el 26 la mente voló a otros lugares y las atenciones se volcaron a otras cosas. 

Este es el sello característico de los tiempos modernos: atención reducida a pocos instantes, e intereses cambiantes a los pocos minutos. Pasa no sólo con la Navidad, pero con cualquier otra cosa, sean políticos, cantantes famosos, "estrellas" de cine, programas de televisión... La variedad, variabilidad y corta duración de los acontecimientos es lo que nos define como sociedad. 

Pero bueno, esto no nos impide esforzarnos por caminar contra la corriente. Nosotros todavía seguimos poniendo villancicos en la casa, y en el carro camino al trabajo, y donde se pueda. Quizás locura, o empecinamiento, o añoranza por el tiempo litúrgico que termina.

Cualquiera que sea la explicación, queremos compartir una última canción de Navidad antes de continuar añadiendo al blog escritos de otros temas. 

Y qué canción puede ser más sencilla, simple, y a la misma vez agradable, que la versión de José Feliciano "Feliz Navidad". La letra no tiene grandes pretensiones, ni grandes complicaciones, en ninguno de los dos idiomas en que se canta. La música es pegajosa en su simplicidad y ritmo. Las trompetas vienen muy bien con el tono celebrativo y alegre. La canción incluso nos desea un nuevo año lleno de prosperidad ¿Qué más puede pedirse? 

Mientras las imaginarias cortinas de Navidad van cayendo, y mientras las tiendas y comercios se preparan para la siguiente orgía de materialismo (el 14 de Febrero), detengámonos por un instante. Para recordar que Dios nace cada día. Que cada día es Navidad. Que Dios nos ama siempre. Y que, siempre, tenemos la posibilidad de regalarnos simples detalles como la sencilla canción de Feliciano que compartimos hoy.

28 de diciembre de 2013

Uno de cada tres

Justo un día antes de Nochebuena, el 23 de Diciembre, la prensa Canadiense reprodujo los resultados de una encuesta realizada en el país acerca de la posible asistencia de personas a las Iglesias durante la Navidad. Los resultados mostraron que 32%, o uno de cada tres Canadienses, planeaban atender a algún servicio religioso (ya fuera católico, anglicano, evangélico, etc.). 

A primera vista no suena tan malo: la tercera parte de la población yendo a la Iglesia parece una buena cifra... ¿o no?
 
Según la misma encuesta, 38% de los que respondieron no van nunca a ninguna Iglesia, 29% raramente van, 15% van unas pocas veces al año, 5% va una vez al mes, y 13% atienden a servicios semanales. Es muy probable que estos resultados sean válidos, dado que este sondeo concuerda con otros realizados en el pasado reciente (y su margen de error es relativamente bajo: 2.5%). 

Lo que esta encuesta significa, en números fáciles de entender, es que apenas de uno de cada ocho Canadienses participan regularmente de la vida eclesial, y a esto se añade uno de cada cinco que participan esporádicamente... Sin embargo, dos de cada tres nunca, o casi nunca, van a una Iglesia. 
El "apogeo" de asistencia durante el tiempo de Navidad, continúan diciendo los "expertos" en asuntos religiosos Canadienses, se debe más que todo a la fuerza de la "tradición". Es como una moda el asistir a la misa de medianoche (como le llaman aquí a la "Misa del Gallo", tarde en la noche del 24 de Diciembre). Y no sólo es una moda, sino que es "bonito", porque en estos tiempos de Navidad la gente gusta de cantar, o al menos oir canciones que otros cantan en las Iglesias. Es todo como un gran espectáculo musical, artístico, cultural, de nivel intelectual... 

Pero después que esto pasa pues cada cual vuelve a su rutina, y la asistencia a las Iglesias baja desde "uno de cada tres" a "uno de cada ocho". Porque la Navidad se ha reducido, en esta sociedad secular, a un millón de cosas, casi ninguna de las cuales tiene nada que ver con el mensaje real de la Navidad: el Dios que nace para hacerse uno con nosotros. Pero claro, eso no suena tan "elegante".

Los datos de esta encuesta invitan a variadas reflexiones, y no queremos agotar aquí las posibilidades. Pero solo mencionamos algunas ideas que se nos ocurren:

- A pesar de lo negativo, el tiempo de Navidad es una oportunidad de llegar a esas personas alejadas de la Iglesia y que se acercan ahora, más como curiosidad que como fruto de conversión. Pero, sin embargo, es una oportunidad dorada de tratar de ganar al menos algunos de esos corazones. ¡Si tan solo fuéramos más esforzados en nuestros esfuerzos evangelizadores!

- A pesar del secularismo, el relativismo, y el comercialismo que envuelven la Navidad (y tantas otras cosas del mundo actual), el hecho de que aún se mencionen palabras como Navidad (que, en Inglés, tiene mucho más significado: "Christmas" viene de Cristo) es todavía una señal de esperanza. No todo está perdido.

- Con humildad deberíamos aceptar que la mayor parte de la sociedad NO cree en Dios, o al menos NO va a las Iglesias ni les interesa esa realidad en lo absoluto. Es un reto y puede doler a algunos, pero hay que empezar por aceptar lo lejos que la sociedad actual se ha colocado con respecto a la Iglesia.

Y, por último pero no menos importante, queremos terminar con una reflexión numérica, porque nos parece apropiada al tema que traemos hoy: Génesis, capítulo 18, versículos 16-33. Es la historia del "regateo" que hizo Abraham con Dios, para tratar de salvar la ciudad de Sodoma. El resumen de este relato es, también, algo matemático: al final Abraham "convence" a Dios de que no destruya la ciudad si al menos se encuentran 10 personas justas allí. Para Dios, si hubieran tan sólo 10 personas justas en aquella ciudad, hubiera sido la salvación de la misma. 

[Por supuesto, la historia de Sodoma no termina bien, el lector interesado puede continuar con el capítulo 19 del Génesis]. 

Pero, lo que importa aquí, la moraleja de esta historia, es que UN PEQUEÑO NÚMERO DE PERSONAS puede hacer la diferencia. 

Por tanto, si al final sólo uno de cada tres (o uno de cada ocho) se comprometen a seguir a Jesús en sus vidas, las cosas no están tan malas -por mucho que la estadística y los márgenes de error nos traten de convencer acerca de lo contrario. Porque "las matemáticas de Dios" nunca son iguales a las nuestras...

10 de diciembre de 2013

Canciones de Navidad y Los Beatles

Cada año, por estos tiempos, no podemos resistir la tentación de comentar sobre canciones de Navidad. Siempre tratamos de escoger algún tema nuevo, sobre el que no hayamos escrito antes, y en esta ocasión se nos ha ocurrido traer canciones de Navidad que fueran popularizadas por Los Beatles.

Bueno, cuando decirmos canciones navideñas de "Los Beatles" no nos referimos exactamente a composiciones del famoso cuarteto británico, si no más bien a obras popularizadas por sus cantantes individuales -después de la ruptura del grupo.

Aquí en Ottawa es común escuchar en la radio dos de estos temas: ¨Wonderful Christmastime" (Maravilloso tiempo de Navidad) interpretada por Paul McCartney, y "Happy Xmas (War is over)" (Feliz Navidad, Se acabó la guerra) de John Lennon.

La canción de McCartney, se grabó en 1979 con uno de los primeros sintetizadores polifónicos (capaces de producir hasta 5 notas al mismo tiempo). Los sonidos de este sintetizador, que hoy quizás suenen anticuados, tienen que haber sido sensasionales para los oyentes de hace 35 años, con sus ricas tonalidades y gama de sonidos sintéticos. La letra de la canción es sencilla y alegre, en sintonía con lo que muchos suponen y desean que sea el "espíritu Navideño" [No vamos a detenernos ahora con análisis de cuál es el verdadero espíritu de la Navidad. Porque, aunque distorsionado por la comercialización y la "des-cristianización", la Navidad todavía es para muchos motivo de alegría... aunque se olvide a Jesús y la realidad de pobreza y desamparo que fue la primera Navidad].

Wonderful Christmastime es "inofensiva", en el sentido de no atacar la Navidad (aunque ciertamente apostara por la versión más banal y simple de la celebración). Y, ciertamente, le ha reportado grandes dividendos a Paul, los cuales se calculan en alrededor de 400,000 dólares anuales (o casi 15 millones de dólares desde su primera difusión en 1979).  Nada más lejos de la pobreza de la primera Navidad...

La canción de John Lennon es más compleja de analizar. Grabada en 1971, la idea original de Happy Xmas (War is over) fue una canción protesta contra la guerra de Vietnam. En esos tiempos John Lennon estaba profundamente involucrado con el movimiento de contra-cultura. Años atrás se había declarado agnóstico (1964), había considerado que Los Beatles eran más populares que Jesús (1966), y en general había mencionado en numerosas entrevistas su posición en contra de la religión organizada. Claramente los sentimientos navideños no eran prioritarios en su vida, pero si era prioridad difundir "su verdad" a como fuera posible. Por eso decidió "suavizar" la canción de protesta en contra de la guerra mediante su mezcla con el tema de la Navidad. [De hecho Lennon había declarado, después del éxito de "Imagine" (que muchos consideran un himno ateo por excelencia), el haber descubierto que lo mejor era difundir el mensaje político con un poquito de miel].
Claramente, ninguna de estas dos canciones son reales villancicos. Ni nos acercan a Dios directamente. Ni fueron escritas por personas con sentimientos religiosos -aunque la evolución de los sentimientos religiosos de los antiguos Beatles es una historia bien interesante, quizás motivo de un futuro escrtito en este blog...

Sin embargo, como tantas otras obras artísticas de Paul y de John, la calidad musical de estas canciones es muy buena. Y sus melodías se han vuelto tradición, al menos en Norteamérica. Repetimos, ninguna de estas dos canciones tienen un verdadero trasfondo religioso, ni mucho menos se acercan a lo que realmente significa la Navidad. Pero la belleza de la música de todos modos invita a escucharlas. 

Por cierto, que los otros dos "ex-Beatles", Ringo y George, también popularizaron canciones "navideñas"... pero esas pueden ser temas para otros comentarios del blog.

29 de abril de 2013

Fechas positivas

Cada vez que queremos volver al blog y añadir escritos, algún contratiempo de la vida nos sucede. O incluso tragedias mayores e innecesarias (como las bombas del maratón de Boston, los accidentes en las fábricas/talleres de Bangladesh y Texas, las guerras de tantos países) que quitan a uno las ganas de escribir en clave positiva. Son los misterios de la vida humana, las sombras de los pecados (individuales y colectivos), las situaciones incomprensibles...

En medio de todo esto, este fin de semana que pasó celebramos fechas signficativas para nuestra familia. Por azares de la vida (¿o designios de Dios?), el cumpleaños de nuestra hija Ana ocurre un día antes de la muerte del papá de Tere. Y, en el mes de Julio, nuestro aniverario de bodas se celebra un día de después de la muerte de mi papá. 

Aunque en ambos casos los acontecimientos sucedieron en diferentes años, el paso del calendario nos recuerda lo sucedido con una cercanía de horas. Momentos de celebración y de sacudida espiritual, de alegrías y de dolor, de esperanzas y de abandono, mezcla de sentimientos y emociones que se alternan en rápida sucesión... 

Estamos seguros que similares experiencias acompañan la vida de muchas otras personas. Todos tenemos estos acontecimientos que nos toman por sorpresa y nos conmueven hasta lo más profundo. Y es muy probable que otros tengan (o hayan tenido) experiencias aún más difíciles de asimilar.

Hoy, casualmente, recibimos un correo electrónico de mi tío Pepe, que nos re-envía un escrito del Fraile Franciscano David Convertino titulado "Números del Corazón". El escrito, en Inglés, habla de cómo recordamos los números de las fechas sobre acontecimientos negativos. El autor menciona como ejemplo bien conocido, al menos en el mundo angloparlante, la cifra 9/11 (refiriéndose a los ataques terroristas del 11 de Septiembre de 2001). 

Pero, la idea más interesante del artículo, y la más motivadora, es la invitación a poner el mismo énfasis en recordar fechas alegres, positivas, que llenan de esperanza. Los seres humanos tenemos una tendencia, casi enfermiza, a fijarnos en los sucesos negativos. Pero al hacer esto nos olvidamos de los muchos momentos bonitos y positivos que nos rodean.

A lo mejor en el futuro ponemos en el blog una versión condensada de este bonito artículo del Fraile David, pero por el momento nos quedamos con su invitación a recordar fechas positivas. E invitamos a cada persona a recopilar sus propias fechas, importantes para cada uno, para la familia, para los amigos... En medio de las oscuridades de la vida es bueno esforzarse, aunque sea en algunos momentos, por resaltar lo mucho que también hay de positivo.

20 de marzo de 2013

Invitación a la humildad y sencillez

Hace unos días que Abby, nuestra lectora más fiel, expresaba su alegría por el nuevo Papa. Su comentario era en relación a nuestro último escrito, justo antes de los resultados del cónclave. Han pasado varios días, de hecho hace una semana que tenemos un nuevo pontífice, y seguramente que todos hemos  leído infinidad de comentarios y reportajes acerca de estos acontecimientos.

Tenemos que decir que estamos muy alegres con Francisco I. Y creemos que MUCHOS católicos (y también cristianos, personas religiosas y aún personas no religiosas) sienten lo mismo. La frescura del nuevo Papa ha sorprendido gratamente, y sentimos que son tiempos de gracia y de esperanza.

Un nuevo Papa que es también nuevo en muchas facetas. Primer Papa americano, primer Papa Latinoamericano. Primer jesuíta. Pero sobre todo, un nuevo pastor con una humildad y sencillez extraordinarias. Sus historias de "hombre de a pie" han cautivado a medio mundo.

Es muy temprano aún para "emitir juicios", o para exigir resultados a Francisco I (aunque, por supuesto, los medios de comunicación ya se han lanzado a esto). Mucho menos debiéramos compararlo con sus predecesores. Que no se nos olvide que todos los Papas son sucesores de Pedro y Pastores de la Iglesia. Cada cual con sus carismas, dones, virtudes y defectos, todos diferentes. Y ojalá que nunca se nos olvidara que es el mismo Espíritu Santo quien guía y protege a la Iglesia, al Papa y a todos nosotros.
 
Benedicto XVI, Francisco I y Juan Pablo II.

Pero, sin juzgar ni comparar, nos sentimos muy contentos con Francisco y con lo que ha transpirado de su persona en esta su primera semana de ponitificado. Porque la sencillez y la humildad son rasgos del mismo Jesucrito, y a la Iglesia nunca le viene mal que haya muchas mujeres y hombres como este nuevo Papa. Que sus actitudes y comportamientos nos cautiven a nosotros también, para que sepamos adoptarlos como nuestros.

¡Qué bonito sería si todos tratáramos de imitar la sencillez que ha mostrado nuestro pastor Francisco! Qué ejemplo para un mundo que mira a la Iglesia con desdén y con desprecio. Ante esto, nada mejor que abrazar los valores evangélicos que nos está mostrando el Papa. 

En estos primeros días de caminar con Francisco I, la invitación mayor es a seguirlo con humildad y confianza. ¡Adelante!

10 de marzo de 2013

Semana de rezar y esperar confiados

Comienza la semana en la que los cardenales se reúnen para elegir el nuevo Papa. Si la historia de los más recientes cónclaves se repite, antes de que termine la semana debemos conocer quién será el nuevo sucesor de Pedro. Claro, las deliberaciones pueden extenderse más allá de una semana, en cuyo caso la espera se prolongaría -y con ella los mil debates de los medios de prensa.

Por nuestra parte, la única alternativa razonable y útil es rezar porque el Espíritu Santo inspire a los cardenales para elegir al mejor candidato. Es tiempo de dejar en manos de Dios las cosas. Bueno, en realidad uno siempre debiera tener esta actitud de abandono y confianza en Dios, pero los acontecimientos que se avecinan invitan más aún a eso.

En medio del bombardeo de información -y de las críticas hacia la Iglesia que siempre vienen con este tipo de sucesos, tenemos la oportunidad de elegir rezar y esperar. Con la certeza y confianza en que es Dios mismo conduce a la Iglesia.  

Animo, y  a no desesperarse. El futuro es del Reino de Dios, algo que debiéramos haber interiorizado hace muchos años. Los mismos años que han pasado desde la pasión, muerte, y resurrección salvadora de Cristo.

21 de enero de 2013

Compartiendo riquezas: Los Milagros de la Fe

Una costumbre que tenemos en nuestro blog es el compartir riquezas espirituales que hemos recibido de otras personas. Muchas veces son escritos que nos han mandado, otras veces son predicaciones que hemos escuchado en Misas a las que hemos asistido, otras aún son cosas que hemos encontrado en lugares inesperados (Youtube, Yahoo, etc). En realidad en cualquier lugar puede uno encontrar algo que le hable de Dios o que lo invite a ser una persona mejor. Solo hay que mantener los sentidos abiertos a esas posibilidades.

Hoy hemos recibido un correo de nuestro tío Pepe en Miami, el cual es uno de esos mensajes reenviados desde vaya a Ud. a saber quién (queremos decir: es imposible saber quién fue el primero que inició esa cadena de mensajes). Por tanto no podemos reconocer ni agradecer la fuente original del correo, sólo podemos agradecer a Pepe.

De todos modos, el correo lo que hace es presentar una charla del periodista y escritor Español, Jesús García, acerca de la Fe. Charla que reproducimos más abajo, porque nos pareció fantástica. Fantástica en su lenguaje sencillo. Fantástica porque habla grandes verdades con un tono que llega a cualquiera. Sin parecer un elocuente discurso o un ejercicio intelectual. Más bien suena como una conversación de amigo cercano.

Que conste, que nosotros no conocemos a este periodista, ni habíamos leído nada de él hasta ahora. Tampoco conocíamos acerca de la obra que se menciona en su charla: el Cottolengo del Padre Alegre. Una búsqueda rápida en Google nos llevó a este sitio el cual recomendamos encarecidamente que lean, sino tienen mucho tiempo, al menos superficialmente. Vale la pena, porque siempre es importante conocer la vida y obras de otros hermanos que nos han precedido en esta vida. Especialmente si han dedicado su existencia al servicio de los demás. 

Una vez que hayan leído al menos la información básica de lo que es el Cottolengo del Padre Alegre, los invitamos entonces a que se sumerjan en la charla de Jesús García que reproducimos a continuación. Puede parecer un poquito larga (es el equivalente de unas 3 cuartillas), pero vale cada línea que tiene. Si el lector está apurado ahora, aconsejamos que vuelva cuando tenga tiempo (apenas 10 minutos bastarían), para poder leer lo que sigue.

Sugerimos además que se detengan en algunas frases increíbles de esta charla, que llegan al corazón. Si el corazón se deja abierto a la oportunidad de ser tocado por el mensaje, y más allá del mensaje, al Dios mismo que nos habla a través de esta charla.

Cualquier cosa puede ser instrumento de Dios, y servir para acercarnos más a Dios. El que tenga oídos que oiga. Y el que tenga ojos, que lea lo que sigue.

5 de enero de 2013

Acerca de la NASA y la Biblia, y otras leyendas infundadas. Primera parte

Comienza el año y todos como que nos llenamos de energía en muchos sentidos. Muchos se proponen cambiar, ya sea físicamente (haciendo más ejercicios), o en cualquier otra esfera de la vida. 

El nuevo año inspira nuevos propósitos -o al menos tratar de retomar planes abandonados... y una de las cosas que aumenta en estos días es el intercambio de correos electrónicos. Para desearnos lo mejor en el nuevo período que tenemos adelante, para enviarnos postales de felicitaciones...

O para compartir tantas presentaciones electrónicas que circulan por el ciberespacio. ¡Muchas son tan bonitas! ¡O llenas de inspiración! Como que nos sentimos obligados a apretar el botón de "Reenviar" a todos nuestros amigos o a toda una lista de correos electrónicos...

A mi nunca me ha gustado esta práctica. Porque me parece impersonal. Permitánme explicarme: Es perfectamente normal que uno reciba o lea un mensaje o presentación que le recuerde a alguien en particular. Lo que no es normal es pegar una longaniza de direcciones electrónicas y "forwardear" el mensaje a todos. 

Sería mucho mejor escribirle a la persona en particular que nos recordó la presentación y decirle: "Fulano, al ver este mensaje me he acordado de ti y quisiera compartirlo...". Pero desgraciadamente muchas nos inundamos unos a otros con las mismas presentaciones. Que frecuentemente nos llegan por varios amigos a la vez. Es como una cadena sin final, que a veces agobia. O al menos toma TIEMPO para poder abrir y leer esos mensajes.

Pero lo peor es cuando empezamos a circular mensajes que no son verdad. Por supuesto, que no lo hacemos intencionalmente, pero igual contribuimos a propagar mentiras. Mentiras que en algunos casos son inocentes, pero en otros hacen daño y afectan a nuestra fe. Tenemos que estar alertas con estas cosas, porque pudiéramos estar contribuyendo, aún sin quererlo, al desconocimiento y engaño de otras personas. El demonio se vale de muchas formas para apartarnos de Dios.

14 de diciembre de 2012

Sin muchas palabras...

Pensábamos hoy continuar escribiendo sobre canciones de Navidad. Pero al llegar a la casa después del trabajo nos encontramos con la muy triste noticia del tiroteo en una escuela primaria de Connecticut.

¿Qué se puede escribir al conocer tanta desgracia, tanta violencia gratuita, tanta muerte innesaria? ¿Tantos NIÑOS asesinados, y el horrible dolor de sus familias sufriendo extraordinariamente?

No tenemos palabras, ni nos interesa proveer ningún análisis experto, o especular sobre nada. 

Sólamente nos queda rezar por todas las víctimas de esta tragedia. Tragedia doblemente dolorosa en estos tiempos de Navidad. Sólo queremos pedirle a Dios que envuelva a esos niños inocentes en su Eterno Amor. Y que consuele a sus padres y familiares en medio de este terrible dolor que están sintiendo. Esos niños nos recuerdan a aquellos otros inocentes asesinados hace más de 2000 años, los cuales celebramos cada año el 28 de Diciembre. ¡Qué triste que tengamos que seguir añadiendo más niños a esa terrible lista!

14 de noviembre de 2012

Cuarenta Días de Navidad

La Iglesia se prepara para la celebración de Navidad con 4 semanas de Adviento, y con 40 días de Cuaresma para la Semana Santa.

Pero ésa es la tradición de la Iglesia, no necesariamente la del mundo secular. Y mucho menos la del mundo mercantil.

Aquí en Canadá las tiendas comienzan a poner adornos navideños justo después de la celebración del "Remembrance Day", el 11 de Noviembre (día en que este país recuerda y celebra a los veteranos de las guerras). La radio que nosotros escuchamos, camino al trabajo, empezó a difundir villancicos y canciones relacionadas con la Navidad desde el 12 de Noviembre. Es decir: 42 días antes de la celebración de Noche Buena, y una semana antes de la fiesta de Cristo Rey. 

Las reacciones de las personas ante estos "avances" son variadas. Algunos consideran es excesiva la duración de esas "celebraciones". Otros se oponen completamente a la idea y tratan de reducir (incluso eliminar) todo lo que tenga que ver con la Navidad ("Christmas"). Otros son sencillamente indiferentes, o nada más que les interesa la parte mercantil (compras, regalos, fiestas) de la estación navideña. Pareciera claro que, para la mayoría de las personas, es más que todo una época del año que trae asociada música, celebraciones y regalos.

El desafío para los cristianos, entonces, es tratar de poner en el centro de todo esto a la figura de Jesucristo. Tratar de que el Niño que nace no sea una figura más, de paso. Como el reno Rudolf, o el muñeco de nieve, o el mismo Santa Claus. No podemos dejar que Dios ocupe el mismo lugar de todas esas otras "distracciones". Distracciones que no son necesariamenta malas en sí mismas, pero que pudieran volverse malas si nos ocupan más que el Centro de la Navidad. 

Por eso, el desafío en estos "40 días de preparación" a la Navidad, cortesía que nos regala el mundo secular, es darle un verdadero sentido cristiano a la celebración. Y nada mejor que empezar con nuestras vidas individuales. También podemos aprovechar los elementos positivos que abundan por dondequiera (a fin de cuentas, en estos tiempos las familias tienden a reunirse, regalarse cosas, celebrar juntas... todo eso es positivo y puede conducir a Dios si se encauza de manera apropiada).

Tenemos 40 días, más que los días "oficiales" con que cuenta la Iglesia para preparse a la Navidad. Si se mira de un lado optoimista, esto no es malo, al contrario: es un "extra" para que aprovechemos mejor.

En manos de María, encomendemos este caminar por las próximas semanas, camino a Belén. Tenemos 40 días para eso.

3 de noviembre de 2012

En medio de la tragedia

Tras la desaparición del huracán Sandy (que luego se transformara en tormenta extra-tropical) las noticias que hacen titulares estos días son sorprendentes. Por ejemplo, nos enteramos que la Maratón de Nueva York tuvo que ser, finalmente, cancelada porque podría complicar los esfuerzos de la recuperación en la ciudad (todo esto a pesar de que el alcalde quería de todos modos mantener tan celebrado acontecimiento deportivo pues nunca se había interrumpido en 40 años). También aprendemos que el juego inaugural de los New York Knicks y los Brooklyn Nets tuvo que ser suspendido, porque ese día todavía la transportación pública no estaba restablecida. Aunque, finalmente anoche, la NBA tuvo su debut en la zona con un juego entre los Knicks y los Miami Heats. Y la bolsa de valores de Wall Street retornó a la normalidad después de estar cerrada por un "récord histórico" de dos días... 

Apenas 4-5 días atrás la tormenta extratropical Sandy había cruzado la costa este de los Estados Unidos, causando a su paso muerte y destrucción considerables. Pero esta zona tan rica (y tan apresurada y malcriada) del planeta sólo piensa ahora en lo "demorado" que ha sido el regreso a la vida normal. ¿Cómo ha sido posible que cosas tan "importantes" como una maratón, o la especulación en la bolsa de valores se hayan afectado "tanto"...? 

A la misma vez, la prensa apenas recuerda o menciona la inmensa tragedia que Sandy, entonces un huracán, dejó en las islas del Caribe. No sólo en el número de muertes, sino en la TREMENDA desolación a la población normal. Por ejemplo, en la ciudad de Santiago de Cuba la electricidad no ha retornado todavía a muchos habitantes, DIEZ días después del ciclón. Y los miles (quizás centenares de miles) que perdieron los techos o la totalidad de sus casas puede que demoren meses, y en algunos casos años, para volver a cierto grado de "normalidad" -normalidad que ya era muy precaria antes del paso del ciclón...

¡Pero, qué sabemos nosotros de estas cosas! Nos imaginamos que es más "importante" emplear tiempo discutiendo acerca de las implicaciones de la cancelación del maratón de Nueva York, o cuán "importante" es volver a las especulaciones del mercadeo en Wall Street. Los "indígenas" esos del Caribe estarán bien, ¿verdad?, así que mejor nos entretenemos con un juego de la NBA y discutimos por horas si los millones de dólares que se le pagan al jugador X son merecidos o no; o si el dólar debe subir o bajar...