27 de julio de 2011

Adiós a un Buen Pastor

La noticia ha corrido de rincón a rincón, entre los cubanos de adentro y de afuera. Todos movidos por un sentimiento de tristeza, pero también un profundo sentimiento de AGRADECIMIENTO a Dios por prestárnoslo durante todos estos años. Y a él por aceptar ser nuestro pastor.


La noticia me ha hecho recordar viejos y gratos momentos. Recuerdos de niña cuando mi papá regresaba rebosante de alegría y renovado espiritualmente después de participar en retiros donde Mons. Meurice había dado temas.

23 de julio de 2011

COMO UN GRANITO DE MOSTAZA

La lectura del Evangelio del domingo pasado nos presentaba a Jesús hablando del Reino de los Cielos. Y Jesús comparaba al Reino de los Cielos con un granito de mostaza. La mostaza, una de las semillas más pequeñas que sin embargo crece hasta volverse un árbol frondoso. Siendo joven, me atraía esa metáfora botánica, y como en Cuba no había árboles de mostaza, trataba de imaginarme un equivalente criollo. ¿Quizás la ceiba? Es uno de los árboles cubanos más grandes, de la misma familia (Bombacaceae) que los africanos baobabs. Y sus semillas son pequeñas, esparcidas ampliamente gracias a unas fibras, que lucen como de algodón, que las rodean y las ayudan a “volar” en el aire…

Comoquiera que fuera, esta parábola del grano de mostaza es bien interesante, y muchas reflexiones pueden derivarse de ella. Nuestro párroco decía en la predicación que la semilla de mostaza podía ser como una imagen de cada uno de nosotros. Sí, al igual que ese minúsculo grano tiene el potencial de desarrollarse y volverse algo incomparablemente más grande, nosotros también tenemos la capacidad de volvernos algo especial y significativo.  

Detengámonos un momento a re-pensar estas palabras con calma. Cada uno de nosotros tiene el potencial de ser algo GRANDE en este mundo, en este caminar hacia Dios que desde ya es parte del Reino de los Cielos. Nuestra vida tiene la capacidad de volverse algo SIGNIFICATIVO. Nuestro temporal y pequeñísimo paso es sin embargo una oportunidad de dejar una HUELLA. Y esto está al alcance de TODOS y cada uno de nosotros.

Seguro que muchos pensarán que esto es pura palabrería, propaganda sin sentido. A fin de cuentas, ¿no hemos visto mil veces por ahí el mismo mensaje? Quién no se ha topado con libros que prometen “éxito”, “riqueza”, “control financiero”, “triunfo”, matrimonios sin problemas, inversiones que dan el ciento por uno. Cuántos “expertos”, “entrenadores”, “gurús”, “visionarios” venden sus capacidades –en prácticamente cualquier cosa. Cuántas promesas de pasos fáciles, sin dificultades o retrocesos para vencer en esta vida y ser uno de ésos que “hacen la Historia”… pero desgraciadamente todos sabemos que la vida es mucho más complicada que eso. Los millones de personas que diariamente sufren, fracasan, carecen y desesperan de tantas cosas son una prueba evidente de esto. La vida no se arregla hojeando un librito, escuchando los consejos de un experto, leyendo un blog, buscando “la varita mágica” que nos resuelva nuestros problemas, carencias y necesidades.

Entonces, el mensaje del Evangelio podría colocarse en la misma categoría, ¿verdad? A fin de cuentas, la Biblia podría catalogarse como otro libro más, los sacerdotes como otros “expertos” más, las enseñanzas del magisterio de la Iglesia como otro de esos sin-sentido que prometen un éxito fácil que nunca sucede –o que sucede sólo a muy pocas personas… Pero, si pensamos así estamos equivocados. 
La dinámica del Reino de los Cielos no se basa ni se mide con los “parámetros” de este mundo. Éxito, prestigio, poder, riqueza, triunfo, fama… todas esas palabras tienen un sentido completamente distinto cuando se analizan desde las coordenadas de Jesucristo. Nuestro “ideal” no es equivalente al mensaje de Dios. Por eso se vuelve tan difícil para muchas personas entender y aceptar el mensaje cristiano. Por eso muchos, a lo largo de la historia, han distorsionado (con sus actitudes, palabras, escritos) el verdadero mensaje de Dios, que se nos manifestó en plenitud con su Hijo. Cada vez que miramos a la Iglesia desde una óptica pura y estrictamente mundana, estamos fallando, miserablemente, en nuestros estimados. Se nos escapa el verdadero sentido como agua entre las manos.

Volviendo a la idea inicial de este escrito, pensemos nuevamente en el granito de mostaza. Y en la posibilidad de volvernos algo GRANDE, SIGNIFICATIVO, ESPECTACULAR. Seguramente estábamos, al menos inconscientemente, pensando en coordenadas humanas. Pensando en la posibilidad de volvernos famosos, ricos, prestigiosos, poderosos, importantes… Si andábamos por esas avenidas del pensamiento, estábamos equivocados. La GRANDEZA del Reino de los Cielos no es ésa. Cualquiera que haya frecuentado un templo debería saber de  qué estamos hablando. La grandeza del Evangelio es el volverse pequeño, servidor de los demás, insignificante (si se quiere) a los ojos de este mundo, pero NO a los ojos de Dios.

Cualquier “especialista” en “vidas exitosas” pensaría que esto es una locura, algo sin sentido que no nos llevaría a ningún lugar. Desgraciadamente hay muchos por ahí que piensan así. Afortunadamente también hay muchos que sí creen en esta “grandeza del granito de mostaza”. Cada uno de nosotros podría nombrar muchos que dedican sus vidas a los demás, desde el anonimato, desde el servicio, desde la consagración a Dios y a sus hermanos los hombres. No necesitamos escribir nombres aquí; porque cada lector puede también pensar en los nombres que le vengan a la cabeza sobre ésas personas que hemos conocido o conocemos y que son GRANDES en el Reino de Dios. Esos granitos de mostaza que andan esparcidos por todo el mundo, muchas veces creciendo entre tantas malezas y distracciones.

Y nosotros, ¿dónde nos colocamos en esta “parábola botánica” del Reino de Dios? ¿Nos contentamos con ser una pequeña planta, que nunca alcanzó su POTENCIAL? O peor aún, ¿nos dedicamos a ser malezas? ¿O quizás todavía estamos en la fase de semilla sin siquiera preocuparnos por germinar?

Dondequiera que nos encontremos cada uno de nosotros en lo particular y personal, es tiempo de pensar otra vez en este llamado a la GRANDEZA que nos hace Dios. Y no olvidarnos del tipo de GRANDEZA del que estamos hablando.

Tengamos fe en nuestras capacidades, en todo lo que podemos con la ayuda de Dios, en todo lo que estamos llamados a hacer, TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS, en este Reino que espera por nuestra participación consciente y determinada. Así que ánimo… y a continuar nuestro esfuerzo desde la pequeñez para volvernos grandes árboles en la Iglesia de Jesús, como cada uno estamos llamados a ser.

Y como estamos hablando del granito de mostaza y de LA FE, los dejamos con una canción que resume bien el sentir de este escrito: http://www.youtube.com/watch?v=3Xo4dD2OWtI&feature=related

16 de julio de 2011

YO SOY DEL CARMEN

Esta mañana, mientras nos íbamos de compras, hablaba con mi hija Ana acerca de la fiesta que se celebra hoy: Nuestra Señora del Carmen. Y cuando ella me preguntó por qué era tan importante para mí, le dije: porque es la fiesta patronal de la Iglesia donde yo nací. En ese momento Tere, que estaba a mi lado, bromeó: “sí, Ana, porque tu papá no nació en un hospital materno sino en la Iglesia del Carmen”. Por un instante, en los ojos de nuestra hija cruzó la duda de si esto era verdad, pero su lógica de 11 años inmediatamente le hizo ver que no era posible. Un segundo después Tere y yo le corroborábamos que, claramente, yo no había nacido en ninguna Iglesia, sino en el hospital materno de Santa Clara. Era sólo una expresión metafórica –con la ayuda de nosotros, Ana hace un par de años que ha empezado a entender el significado de metáforas, símiles, sarcasmos, y otras complejidades del mundo adulto al que ella aún no pertenece, pero en el que poco a poco se va adentrando.


14 de julio de 2011

ENCUENTRO DE LAICOS CATÓLICOS CUBANOS

Entre 2001 y 2004 tuve oportunidad de asistir tres veces a los encuentros de laicos católicos cubanos (viviendo en Cuba y en el extranjero) que se han sucedido en la Florida, Estados Unidos desde el año 2000. A fines de 1999 Monsenor Dionisio me había pedido que formara parte de ese grupo, aunque yo me perdí el primer encuentro, en el 2000, porque mi visa para USA no estuvo en tiempo (también me perdería el tercer encuentro, en el 2002, porque la rectora de la Universidad de Granma, donde trabajaba en aquel entonces, se negó a que yo "estuviera viajando todos los años por la misma cosa"). En Febrero de 2001 sí me aprobaron la visa en tiempo y pude participar en la segunda reunión, celebrada en el Seminario de Boyton Beach, al norte de Miami.

Mientras viajaba allá, pensaba en como podrían ser estos encuentros. Los participantes cubanos de la primera reunión me habían contado de sus vivencias, pero uno siempre necesita experimentar por cabeza propia... Yo realmente ni tenía muchas expectativas con esto, ni estaba convencido de la utilidad y logística (costos asociados) de este tipo de reuniones... Quizás porque no esperaba mucho fue que me sorprendió más lo que encontré y experimenté en estos encuentros.

10 de julio de 2011

PASITO A PASITO

Muchas cosas en la vida quisiéramos que cambiaran de momento. ¿No sería fantástico si pudiéramos bajar de peso con sólo 5 minutos de ejercicio en un día? ¿Quizás aprender un nuevo idioma en una semana? ¿O ahorrar suficiente dinero en un mes para comprar una casa? La sociedad moderna nos ha “malcriado” con su inmediatez, sus resultados instantáneos, sus “atajos” para lograr cosas en poco tiempo y con poco aporte de nuestra parte. Desgraciadamente esto es un espejismo: en la realidad la mayoría de nuestras expectativas son imposibles de concretar en un instante, requieren tiempo, esfuerzo y constancia para lograrlas. 
Igual pasa con la vida espiritual. El progreso es lento, los resultados demoran y nuestra paciencia es poca. Pero, al igual que con las demás cosas, es increíble lo mucho que se puede lograr con pequeños esfuerzos –en tanto que perseveremos en ellos y no sean sólo un entusiasmo momentáneo. Un pasito cada día no parece mucho, pero al final del año, significan 365 pasos. Ojalá y todos (¡empezando por el que escribe este comentario!) concientizáramos más el tesoro de estos pequeños esfuerzos y el valor de los resultados que pueden alcanzarse de esta forma.

20 de junio de 2011

UN HALLAZGO INESPERADO

Probablemente la mayoría de nuestros -escasos pero fieles- lectores no sabe dónde queda ni qué es el pueblo de Wilno en Ontario. Hasta el fin de semana pasada nosotros tampoco teníamos la menor idea. Nos íbamos de campismo a un lugar cerca del extremo sur-este del Parque Provincial Algonquin. En el viaje de ida, a unas dos horas y media de Ottawa, nos sorprendió de momento la visión de una magnífica Iglesia, entre colinas llenas de bosques y lagos. Por un instante pensamos doblar hacia el lugar para ver de qué se trataba, pero ya el carro había pasado la entrada hacia el templo, y como venían otros autos en sentido contrario, continuamos viaje. Instantes después cruzamos el pueblo de Wilno y mi mente, inconscientemente, tomó nota del nombre del lugar. Antes de comenzar el viaje, yo había leído en Internet que toda esta región constituía el primer asentamiento de polacos en Canadá, y de hecho, camino al campismo cruzamos varios pueblecitos pequeños con tarjas, museos, y otros indicios (como los nombres de las calles) que indicaban claramente la herencia polaca de la zona.

13 de junio de 2011

La Civilización del Amor

A fines de la década de los 80, se popularizó en muchos templos católicos cubanos la canción “Nueva Civilización”. Pueden encontrar una versión, con una melodía ligeramente diferente a como se canta en Cuba, en este vínculo de Youtube (http://www.youtube.com/watch?v=ydfxiLlrhXU&feature=related). La canción se compuso para la primera Jornada Mundial de la Juventud con el Papa Juan Pablo II, en el año 1987 en Buenos Aires, Argentina. En Cuba la canción se acogió con toda la fuerza y entusiasmo que fuera posible, y rápidamente se extendió más allá de la Pastoral Juvenil hacia todos los rincones y actividades parroquiales. ¿Quién no recuerda esos encuentros donde los participantes se tomaban de las manos para cantarla juntos?

Además de la música, la letra de la canción se utilizó como inspiración en retiros y convivencias. Yo recuerdo, por ejemplo, que el tema central de la Convivencia Salesiana de Jóvenes de 1988 se dedicó a “La Civilización del Amor”, y durante esos días los jóvenes participantes reflexionábamos con entusiasmo (¿y también ingenuidad?) sobre las posibilidades reales de construir esta sociedad alternativa basada en el Amor. Adjuntamos debajo imágenes de los cantorales de dicho encuentro, impresos con uno de esos viejos mimeógrafos que mencionamos en un comentario anterior (http://venconnosotrosacaminar.blogspot.com/2010/12/el-viejo-mimeografo.html).


7 de junio de 2011

LA MULTIPLICACION DE LOS PANES Y LOS PECES DESDE VARIAS PERSPECTIVAS

El domingo pasado fue el “Coffee Sunday” mensual de nuestra parroquia. Después de Misa la comunidad baja al sótano de la Iglesia para compartir café, té, jugos, galletas, y alguna que otra golosina. La comida es el “pretexto” para reunirse, conversar, compartir, en una palabra: vivir como comunidad y familia. Hace unos años que nosotros somos parte del equipo que prepara estos “Coffee Sunday”, incluyendo comprar la comida que se brindará. Pero para este domingo se invitó a las personas a traer alimentos y refrescos, además de los que normalmente se brindan por parte de la parroquia.

Esa mañana, mientras preparábamos las cosas, las personas bajaban al sótano a traer sus “ofrendas” para la ocasión: galletas horneadas, frutas, jugos, dulces, “saladitos”, o simplemente comida comprada en un supermercado. Como siempre pasa en estos casos, la comida no sólo alcanzó sino que sobró para la siguiente misa (dos horas después). Las “respuestas” siempre sobrepasan las “necesidades” reales de estos encuentros.